ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE JULIO: Pablo Badorrey

El Rincón de Elsa: un espacio para escuchar, comprender y actuar ✨

El Rincón de Elsa recibe a la familia de Claudia.

El Jardín de Cinco Palabras abrió sus puertas para recibir a Ignacio y Elena, los padres de Claudia, en un encuentro cargado de emoción, escucha y esperanza. La entrevista tuvo lugar en El Rincón de Elsa, un espacio creado en homenaje a nuestra querida socia fundadora, Elsa Schilling Olayo, que nos dejo el 25 de agosto del 2025 y cuyo legado de solidaridad, cercanía y compromiso continúa presente en cada una de las personas que nos visitan.

Durante la conversación conocimos de cerca la historia de Claudia, la realidad que vive su familia y el trabajo que están impulsando para conseguir financiación para la investigación de su enfermedad. Aquel encuentro marcó el comienzo de un compromiso compartido entre la ONG Cinco Palabras y El Reto de Claudia.

Con motivo de esta entrevista, nuestra presidenta y fundadora, Mar Olayo, pidió las Cinco Palabras del mes al periodista de la Cadena SER, Pablo Badorrey González. Pablo, que la primera persona en entrevistar a los padres de Claudia para dar a conocer su historia, quiso que aquellas palabras no fueran únicamente suyas. Por ese motivo decidió compartirlas con Ignacio y Elena, convirtiéndolas en un símbolo de apoyo, cercanía y esperanza para toda la familia.

Fue el propio Pablo Badorrey, junto a Emilio Montenegro, bajo de la Coral Cantoría, y la periodista de Onda Cero Sierra, Mónica Rodríguez, quienes animaron a Mar Olayo a conocer la historia de Claudia y solicitaron la colaboración de la ONG Cinco Palabras con esta causa. Gracias a ese primer paso nació un proyecto común que hoy seguimos impulsando con ilusión y compromiso.

El Rincón de Elsa nace con el propósito de dar voz a quienes tienen una historia que merece ser escuchada. Un lugar donde las palabras encuentran su verdadero valor, donde cada testimonio deja una huella y donde la solidaridad comienza con algo tan sencillo y tan necesario como escuchar.

Gracias, Ignacio y Elena, por vuestra confianza y por abrirnos vuestro corazón.

Gracias, Pablo, por tender el puente que hizo posible este encuentro y por compartir tus Cinco Palabras con la familia de Claudia.

Si quieres colaborara con EL RETO DE CLAUDIA, compra el libro AFORISMOS de José María Olayo que ha destinado a colaborar con nuestra causa, Claudia.

Bienvenidos a El Rincón de Elsa, en el Jardín de Cinco Palabras. Un espacio donde el legado de Elsa sigue vivo y donde cada palabra se convierte en compromiso, compañía y acción.

ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE JULIO Y PARTICIPA EN NUESTRO CONCURSO LITERARIO: PABLO BADORREY

IMPORTANTE: Todos los relatos deben contar con aprobación previa antes de su publicación. Si no ves el tuyo publicado, espera a que el equipo lo valide. Agradecemos a los autores que envían varios relatos para dar visibilidad a la causa. Tened en cuenta que solo el primer relato participará en el concurso, para mantener la equidad entre participantes.

Las palabras son las siguientes:

  • AFORISMOS
  • OPTIMISMO
  • VALENTÍA
  • BONDAD
  • CLAUDIA

Invitamos a toda nuestra comunidad a escribir con ellas, a crear, a compartir…
Porque con Cinco Palabras, cuando escribes, ayudas.

NORMAS DE CINCO PALABRAS

Normas de CINCO PALABRAS para escribir un relato solidario:

1-. Extensión máxima 100 palabras.
2-. No se cambiará la posición de las palabras.
3-. No se modificará el género ni el número de las palabras proporcionadas.

*Por favor, revisad ortografía antes de publicarlo.
*Se eliminarán los relatos que no cumplan las normas.


LA CAUSA DEL MES: EL RETO DE CLAUDIA

Screenshot

PRÓLOGO: CURRO CASTILLO


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ONG CINCO PALABRAS
LA CAIXA
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51 respuestas a «ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE JULIO: Pablo Badorrey»

  1. […] CINCO PALABRAS: PABLO BADORREY […]

    1. ndelaflorruiz

      En una pared de una escuela abandonada, alguien había escrito la palabra aforismos.
      Hacía semanas que viajaba intentando no morir, pero aquella palabra me hizo sentir un optimismo y valentía olvidados, además de mi intrínseca bondad.
      Entonces escuché un ruido y me giré pensando en un zombi. Pero era una niña delgada y sucia apuntándome con un palo, temblando de miedo.
      —¡No! —dijo.
      —Nunca te haría daño. Me llamo Salvador y busco a mi mujer —dije mostrándole una foto de nosotros dos como enfermeros de ambulancia.
      —Yo, Claudia. Tengo once años y un hermano pequeño al que cuidar.
      —Os ayudaré.

  2. […] CINCO PALABRAS: PABLO BADORREY […]

  3. luis uriarte montero

    Nocturno
    Los aforismos se me daban bien, sobretodo cuando estaba enojado con el mundo, el optimismo había decaído con el paso de los años, la valentía de comerme el mundo y vivir todas las expertiencias se había evaporado . No veía bondad a mi alrededor, sólo intereses egoístas y ganas de ganar dinero. En un mercadillo, comprando ciruelas claudia, una niña me sonrío y me dijo que si la alcanzaba una cereza, iba sola, yo le compré unas cuantas más y la seguí los pasos hasta que una mujer madura la cogió en brazos y la besó. Me marché del lugar pensando que las cosas todavía tienen solución y que hay buena gente en el mundo, solo que los malos hacen más ruido.

  4. Eva G. Dominguez

    Maman Solange

    Aminata nunca escribió los AFORISMOS que escuchó de Maman Solange; los guardó como quien protege semillas para la estación seca. Su OPTIMISMO no nacía de la suerte, sino de haber visto florecer la tierra después de las tormentas. Cada amanecer elegía la VALENTÍA de enviar a las niñas a la escuela antes que al campo, convencida de que el conocimiento también alimenta. Su BONDAD tejía una comunidad donde ninguna mujer caminaba sola. Cuando CLAUDIA regresó a casa, descubrió que entre aquellas mujeres de Togo había encontrado respuestas para preguntas que aún no sabía formular.

  5. DisFrutaMos por Jose Mª Escudero Ramos

    -Luisa, date cuenta. llenamos nuestras vidas con hermosos aforismos.
    -Sí, Camilo. La belleza de la observación sintetizada en una frase llena de optimismo.
    -Mostrar tu lado más creativo es un acto de valentía.
    -De bondad y generosidad.
    -Si creas, ¿por qué no mostrarlo sin miedo?
    -Miedo a ser juzgado, a la crítica.
    -¿Creamos juntos?
    -Vale. ¿Qué propones?
    -Termina la frase: Mientras los nenúfares esperan pacientemente a que el sol vuelva a iluminar sus siluetas…
    -Comemos ciruelas Claudia al atardecer.
    -Fruta para depurar el organismo y subir el sistema inmunitario, me encanta. Eres genial.
    -Formamos un buen equipo.

  6. Thalia López Sancho

    AFORISMOS olvidados en libros antiguos cobraban vida hoy. Su OPTIMISMO no era ceguera, sino una elección consciente ante el dolor ajeno. Con VALENTÍA infinita, decidió caminar hacia quienes nadie más quería ver, convencida de que la BONDAD es el único lenguaje universal que todos entienden sin necesidad de traducción. CLAUDIA, testigo de aquel milagro cotidiano, comprendió finalmente que la solidaridad no es un deber, sino el latido compartido de nuestra propia humanidad.

  7. Fernando Gómez Hernández

    Sala de espera

    En la sala de espera del hospital, abrió al azar una revista que se hallaba sobre la mesa. No tenía ilustraciones, solo unas cenefas que separaban los aforismos contenidos en sus páginas. Eligió tres al azar: «El optimismo es luz en la oscuridad», «la valentía es no temer decirle «no» a las personas que se aman» y «la bondad es entrega sin pedir recompensa».
    Al abrirse la puerta de la consulta y aparecer su pequeña Claudia con una sonrisa que le iluminaba el rostro, descubrió el auténtico valor del optimismo, la valentía y la bondad.

  8. Natalia Díaz

    Este año he superado mi cuarto cancer. Años llenos de aforismos que parecen no pertenecer a mi vida. Me dicen que tengo optimismo, pero sin embargo, no es ni lucha ni valentía, es que tal vez no haya más horizonte. Dentro de todo el miedo, de la insuperable visión de esta nueva vida, siempre se halla, dentro del fondo tan oscuro, una bondad en toda esta historia. Sigo aquí, y acaso si alguien conoce el Síndrome de Lynch esa es Claudia, que pasó por lo mismo.
    El día empieza gris, se torna negro y de repente, como si todo fuera a empeorar, me dice el oncólogo que de momento todo va bien, que confiemos en el TAC, que viva la vida, día a día.
    Hace sol en este día de verano, y sin embargo, todo es un poco triste en este año fugaz.
    Busquemos más ensayos en medio del abismo.
    En esta noche oscura, y en este aciago día.

  9. Corte y confección

    El párroco, sin mirar a las costureras inclinadas sobre el algodón, sentenciaba con aforismos sobre la abnegación matrimonial desde el umbral de la sacristía; solo un optimismo y una fe ciega permitían bordar dobladillos en aquella sala sin ventilación donde las agujas repicaban contra los dedales de cobre como letanías ateas. La valentía se ahogaba en bocas herméticas: todas sabían de la invisible bondad del prometido. Claudia cortó el hilo con los incisivos. La silla de mimbre crujió bajo ella. Su vestido de novia, impecable, cerraría hasta la barbilla. Bajo el encaje, nadie miraría. Ni una vez.

  10. Natividad Villar Martínez

    LEGADOS
    Saboreo el día que saqué a la luz mi primer libro de aforismos; mi optimismo y valentía me lanzaron a creer en la bondad y por qué no decirlo, en la calidad de mis breves sentencias. Lo dediqué a mi hija Claudia, por entonces una adolescente. Ahora, estos recuerdos me embargan de nostalgia. Puedo morir feliz, porque he cumplido los propósitos de todo ser humano; escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. Aunque dudo si servirá; porque del libro no vendí más de veinte ejemplares, el árbol se me secó y mi hija me ha abandonado.

  11. CLAUDIA

    En su cuerpo chiquito manda la inocencia, la belleza, la ternura. Una vida entera cabe en certeros aforismos, destellos de reflexión que te sacuden por dentro. Pero ahí, donde brillan sus ojos, está todo escrito: optimismo, valentía, lucha.
    Aunque ella… no lo sabe todavía.

    Hoy la vi jugar junto al mar despertando el amor y la bondad. Se llama Claudia, y es el motivo; la causa que ensancha corazones.
    Aunque ella… no lo sabe todavía.

    De su limpia sonrisa nacen miles de manos. Cadena de voluntades obrando el milagro. La conquista del horizonte azul.
    Aunque ella… no lo sabe todavía.

  12. Humanismos
    Regalaba aforismos en la plaza. Algunas personas lo interpretaban como mendicidad y le entregaban una limosna. Recibía esas muestras de generosidad con optimismo, ya que ese breve detenimiento, sobre todo si venía acompañado por contacto visual, contenía, pensaba ella, un halo de valentía. En realidad, la bondad de Claudia no pretendía nada a cambio de sus palabras, pero aprovechaba, en su camino de vuelta a casa, para depositar aquellas limosnas en los vasos, sombreros y manos de quien sí las necesitaba. Sin olvidar nunca añadir una mirada cálida y un poco de conversación en cada una de esas paradas.

  13. Miguel Alcaraz Paredes

    Miguel Alcaraz Paredes, 06-07-2026 Título: ¡Claudia da vida¡
    Un sabio aforismo resuena en el alma de esta historia: dar es encender luz en la profunda oscuridad. Con optimismo puro, el alma cansada vuelve a creer que un mañana digno siempre es posible. Se necesita gran valentía para romper la indiferencia del mundo y tender la mano al desamparado. En cada acto de bondad, el pan compartido se transforma en justicia para quienes no tienen medios de subsistencia. Claudia camina dulce entre ellos, curando heridas invisibles con su mirada tierna, recordando que sostener siempre al caído es el lazo sagrado que nos hace humanos hoy.

  14. Alicia García Rodríguez

    FILOSOFÍA COTIDIANA
    Mi afición a los aforismos me convirtió en adicta a las grandes frases. Algunas eran lapidarias, otras destilaban un optimismo cuya verosimilitud se alejaba de una realidad que requiere buenas dosis de valentía para sobrevivir en el mundo tan inhóspito en que nos encontramos inmersos. Entonces me invadió una suerte de bondad, o eso creí, y tomé la decisión de regalar aforismos a mis amigas buscando para cada una el que mejor reflejara su carácter o sus circunstancias. Claudia me contestó perpleja: «¿Qué te pasa?¿Ahora te has vuelto filósofa?»

  15. Miguel Alcaraz Paredes

    ¡Claudia da vida!
    Un sabio me contó, con pocos aforismos, esta historia: —Dar es encender luz en la profunda oscuridad —.
    Con optimismos puros, mi alma vuelve a creer que un mañana digno es posible. Necesito ser valiente para romper la indiferencia del mundo y tender la mano al desamparado. En cada acto de bondad, el pan que comparto se transforma en justicia para quienes no tienen medios de subsistencia.
    Un ejemplo para mí es Claudia, que camina entre los pobres, haciendo caridad, recordándome que ayudar siempre al caído, aunque tengamos poco, nos hace humanos .

  16. ndelaflorruiz

    En una pared de una escuela abandonada, alguien había escrito la palabra aforismos.
    Hacía semanas que viajaba intentando no morir, pero aquella palabra me hizo sentir un optimismo y valentía olvidados, además de mi intrínseca bondad.
    Entonces escuché un ruido y me giré pensando en un zombi. Pero era una niña delgada y sucia apuntándome con un palo, temblando de miedo.
    —¡No! —dijo.
    —Nunca te haría daño. Me llamo Salvador y busco a mi mujer —dije mostrándole una foto de nosotros dos como enfermeros de ambulancia.
    —Yo, Claudia. Tengo once años y un hermano pequeño al que cuidar.
    —Os ayudaré.

  17. Nicole Marisol Romero

    Veo el pacífico cielo, ese color celeste me brinda paz. Me hace recordar a mi familia, mi hogar y extrañar, las mañanas con aforismos, las meriendas con el dulce aroma del café, los viernes de películas. Extraño la calidez de todos y el tiempo cada vez más lento, intento ver el optimismo de estar lejos, tener valentía para seguir recorriendo mi camino. Pero no puedo fingir más, le pido a Dios un poco de su bondad para mi corazón para no caer en el egoísmo porque quiero tomar mis maletas y recorrer la carretera y escuchar, Claudia bienvenida a casa

  18. LLAMADOS TAMBIÉN PROVERBIOS
    Al encontrar aforismos en una publicación, siempre los disfruto con entusiasmo y más si me aportan optimismo y sabiduría. Son didácticos y abren la mente tanto, que pasaría la vida entre sus renglones, defendiendo con valentía los valores que me entregan, las experiencias que me enseñan, las sonrisas que me arrancan, la bondad de una mirada o las crudezas de la vida, que de forma resumida me cuentan la historia sin tener que leer un ensayo, Son el conocimiento del sabio, la esperanza de Claudia, de María o Alberto. Son la vida concisa, servida en bandeja con copa y tapa.

  19. ENFERMEDADES RARAS
    Los aforismos creados por Olayo nos muestran parte de las distintas discapacidades que hay en nuestro entorno, haciéndolas visibles sin dramatismo y sí con optimismo y confianza de los sanitarios que luchan contra corriente por los avances y descubrimientos, ayudando a personas que creemos distintas y que hacen gala de una valentía que muchos quisiéramos para nosotros. Y una bondad, que nos hace avergonzarnos a los que nos quejamos al menor tropiezo. Muestra de ello son, Claudia y sus padres.

  20. UNA VIDA A LA MEDIDA
    A escondidas, cosía aforismos inventados en las cortinas del hospital, intentando sembrar una pizca de optimismo en los pacientes. Desde que su hija enfermó, estaba convencida que la valentía era la mejor medicina,
    Cuando alguien preguntaba por la autoría los grafitis de hilo y algodón, ella se encogía de hombros, con una inocente expresión de bondad en su rostro. Y, aunque todos en el lugar sabían que Claudia era la responsable, preferían dejar que siguiera creyendo que era una afamada doctora, y no la paciente más veterana del sanatorio.

  21. DEBERES DE LENGUA
    Los aforismos nunca han sido mi fuerte, pero procuro encarar con optimismo tu petición de socorro para ayudarte a escribir uno para la clase de mañana. Si a mí no me falta valentía, a ti te sobra imaginación, por lo que acabamos inventando un microrrelato. Confío en que la bondad y el amor por las letras de la señorita Claudia la animen a perdonarnos el desvío del tema propuesto y te ponga el sobresaliente que mereces. Además, siempre podemos presentarlo a algún concurso. ¿Te imaginas que ganamos seis mil euros?

  22. Vanessa Algarate

    Efecto secundario
    Desbordados, los médicos de cabecera recetaron aforismos contra cualquier enfermedad; la medicación habitual ya no era suficiente. El optimismo subía por las nubes con la misma rapidez con la que los cuerpos se vaciaban de razón. La rebeldía, como único acto de valentía, rompió el espejismo clínico que nos consumía a todos. Héctor confesó: la bondad de los doctores nunca los eximió del error.
    Claudia se salvó. Otros niños no.

  23. Almudena Sáenz Solano

    Contrarreloj

    El laboratorio busca los aforismos que faltan en su ADN: la sentencia genética que devuelva las dos proteínas al mapa.
    En el hospital, el optimismo es una moneda falsa que ya nadie acepta; el tiempo corre del revés contra la valentía de unos padres que no negocian con la muerte y la bondad de los extraños que financian la ciencia.
    No hay milagros, sólo terapia génica.
    Por Claudia. Por todos.

  24. Yolanda Montoro Sánchez

    Entre los aforismos que conozco este es mi preferido:
    » Lo que no te mata, te hace más fuerte».
    Sobre todo porque expande el optimismo, te obliga a sacar la valentía que todos llevamos dentro, porque sí, porque todos somos valientes alguna vez en la vida.
    Tampoco olvides darle espacio a tu bondad natural a pesar de lo que estás pasando con esta enfermedad: en los momentos de debilidad es cuando la nobleza de las personas brilla más.
    Claudia, soy tu madre y quiero lo mejor para ti, no lo olvides nunca.

  25. Antonio Marqués

    RARA
    En el colegio la llamaban «rara» porque disfrutaba del aprendizaje y siempre llevaba una sonrisa dibujada incluso después de recibir la noticia que cambiaría su vida. Los aforismos no curaban su cuerpo, pero le ofrecían consuelo al alma, proporcionándole el optimismo necesario para enfrentar la adversidad y la valentía para aceptar el reto de superarla. Sin embargo, para afrontar el problema que había surgido, necesitaba la bondad de desconocidos dispuestos a tenderle una mano. Claudia, una niña feliz que rara vez había estado enferma, ahora se encontraba lidiando con una enfermedad rara que esperaba superar contigo.

  26. Francisco Javier Arroyo Miguel

    Ejércitos de gominola.
    La mañana amaneció de colorines, ideal para el desfile del Día de los Aforismos; aquellos que siempre están al servicio de la gran conquista de nosotros mismos. En primer lugar un regimiento del Optimismo marchaba luciendo el uniforme de superar dificultades con fe y confianza. Le seguía una escuadra de la Valentía con paso firme a pesar del miedo. En el cielo, varias unidades de Bondad dejaban estelas de empatía y lanzaban globos de gratitud y amabilidad. Y presidiendo el evento junto a la enorme bandera verde de la Esperanza, Claudia, intentando contagiarnos de la mejor enfermedad rara; el Amor.

  27. Maria Cristina Muñoz Eugenio

    Mi adorada hija de pequeña, ha sido siempre muy parlanchina.

    En la guardería los revolucionaba a todos, una estratega en toda regla, ella idea, el resto, ejecuta. Esto promete.

    Eso de los aforismos no van con ella, literal.

    Su optimismo es asombroso, y contagioso, pura poesía.

    Irradia valentía por cada poro de su piel, y su bondad no tiene límites.

    Claudia me enseña cada día a ser madre, lo más maravilloso de este mundo, el gran desafío de mejorar cada día y, el gran reto, ahora que llega a la preadolescencia.

    Paciencia, Dios, dame paciencia, literal.

  28. JULIA RUBIO FERRER

    MANERAS DE VIVIR
    Desde que entró en el hospital mezclaba sus palabras con ingeniosos aforismos. Siempre encontraba el momento adecuado para colar alguno con un optimismo contagioso. Luchar contra su enfermedad requería una inmensa valentía; aun así, le reconfortaba arrancar sonrisas y ayudar a otras personas con sus frases de doble sentido. Tanto los sanitarios como los enfermos admiraban su bondad. A principios de mayo inundaron su habitación de flores. Ese día, Claudia nos abandonó y se convirtió en primavera.

  29. Maite Vieco Martínez

    Principio y final

    En la misma balda de siempre, descansa la botella que llenó junto a ella en su primer viaje a la costa griega. Donde Hipócrates escribió sus primeros aforismos, relataron ellos su futuro en arena. Un puñado por el optimismo que nunca les faltaba. Otro por la valentía de elegirse cada día. Y un último por la bondad que compartían. Hoy, cincuenta años después, está en esa misma costa y siente esa misma arena bajo sus pies, al mismo tiempo que siente lo que queda de ella, su Claudia, bajo su piel.

  30. JOSÉ MARÍA LÓPEZ GALLEGO

    UN NOMBRE PARA LA ESPERANZA
    El doctor coleccionaba AFORISMOS como otros juntan sellos para habitar con palabras amables las regiones del miedo. Habló de OPTIMISMO mirando al suelo, de VALENTÍA mirando a la madre, de BONDAD al señalar la caja de donativos donde las monedas empezaban a caer como una lluvia perezosa.
    La niña, desde su silla, preguntó si investigar era buscar algo perdido. Nadie supo qué contestar. Entonces escribió su nombre en el cartel, unas letras que parecían recién aprendidas por el mundo. Aquella tarde se recaudó poco. Años después, le pusieron nombre a la enfermedad en recuerdo a su feliz curación: La enfermedad de CLAUDIA.

    1. Juan ML. Manzanares-A / Molly Infante

      LOS TIERNOS ABRAZOS

      Nos legaron sus leyendas, sus acertijos y algunos AFORISMOS, que categóricos de pro, transmitían una inigualable dulzura. Así era ella.
      Su contagioso OPTIMISMO, lograba que tras cada uno de sus encuentros, no quisiéramos nunca que aquellos terminaran. La necesitábamos más y más.
      Quizá fuera su fuerza, tal vez su VALENTÍA, su amor, su inabarcable BONDAD, o un compendio de todos ellos, que fundidos en cada tierno abrazo que daba, bajo un aura angelical, invadía por doquier lo que nadie como CLAUDIA, nos supo inculcar.

  31. Angel Toribio Sevillano

    LA LIBRETA

    Cuando termino de darle la cena me pregunta: «¿Quién eres?». Aun así, todavía recita de memoria los aforismos que tiene apuntados en su libreta: que si el optimismo es la locura de insistir; que si la valentía no es la ausencia de miedo; que si donde hay un ser humano, hay una oportunidad para la bondad… Los conozco. Los copié muchas veces cuando ella me los dictaba.
    —Alguien que te quiere mucho.
    Ella asiente.
    Antes de marcharme, acomodo entre sus manos la libreta donde su letra aún resiste en la portada: «Para Claudia, recuerda siempre estas palabras».

  32. Juan Fancisco Mencía Murga

    Apología de lo pequeño. Juan Francisco Mencía Murga.

    Los aforismos, desde mi punto de vista, son una boutade. Quieren consagrar un pensamiento que casi siempre es una digresión que contiene tintes de verdad irrefutable. Cada vez me cuesta más aceptar absolutos, tales como optimismo que, casi siempre, es imprudente; valentía que es un efecto de la inconsciencia o del miedo; bondad que se predica siempre de los muertos que no tuvieron ninguna otra virtud.
    Nada como sentir el placer indescriptible de notar en mi boca el jugo dulce y carnoso de esta ciruela claudia.

  33. GENIO Y FIGURA
    ···
    Tras extraer el ADN, te analizo en el laboratorio. Mientras secuencio y confirmo tu comportamiento de gen mutante, pienso en ciertos aforismos como el que nos recuerda a los humanos que el optimismo nos hace mejores y que la valentía ante la adversidad se logra merced a nuestra fe en la bondad del mundo. Por eso, al igual que otros colegas, que lo hicieron conmigo cuando yo era una niña, te aseguro que no cejaré en mi empeño por contrarrestar tu deficiencia enzimática en ese nuevo cuerpo que intentas trastocar. ¡Lo juro, como que me llamo Claudia!

  34. importantthoughtfully6948d9d7e6

    M. EZQUER

    RÉNÉ O CLAUDIA
    Mira que te lo he dicho muchas veces, Curro, que yo soy mas de refrán que de aforismo. Que más que “Pienso, luego existo” me gusta el refrán de mi abuela “Mientras hay vida, hay esperanza”. Fíjate bien porque esas palabras reúnen 3 valores fundamentales ante la vida, optimismo, valentía y bondad. Me parece que Réné no era tan sabio como mi abuela Claudia.

  35. Luis Maestre Reig

    Yo vi caer a César. Vi su sangre alimentar a un puñado de corruptos. De sus veintitrés puñaladas brotaron AFORISMOS que prometían OPTIMISMO para el pueblo, VALENTÍA para los soldados y BONDAD para los gobernantes. Muchos llamaron a esas palabras esperanza. Yo las vi vacías para justificar su magnicidio. Roma necesitaba un nuevo nombre, una nueva sangre, un nuevo comienzo. Y mientras el sol iluminaba el mármol del Senado, yo sabía que estaba viendo el nacimiento de un imperio. Engendraba la dinastía Julio-Claudia.

  36. Elisa

    CENA FAMILIAR
    Puesto que me pidieron que escribiera un aforismo, me senté llena de optimismo en mi mesa a pensar. Pero pasaron las horas, y no me salía nada. Solo la palabra “bondad”, que no me servía.
    Entonces vino Claudia, mi hermana. Era la hora de cenar, nuestra madre ya nos había llamado, por lo que apagué la vela y fuimos a la cocina.
    -¿Otra vez rata? -protestó mi hermana.
    -No. Esta noche vuestro padre ha conseguido cazar perro.
    -A mí no me gusta el perro. -repliqué.
    -Pues es lo que hay, así que sentaros u os acostaréis sin cenar.

  37. El RETO CLAUDIA
    “La vida corta, el arte largo, la oportunidad fugaz, la experiencia engañosa, el juicio difícil”, aforismo de Hipócrates —leyó el padre.
    “La falta de optimismo, de falta de oportunidad no cortan las alas que se abren paso con valentía”, pensó ensimismado, “A pesar de una enzima bifuncional, de una enfermedad rara o de un desaire social, la bondad de unas acciones pueden cambiar una vida. Mi niña lucha por crecer y vivir de fugaces oportunidades que unos desconocidos podrían brindarle”.
    Apretó el botón de envío, se levantó y abrazó a su hija.
    Así nació el reto CLAUDIA.

  38. Jardinero de bosques

    Mi abuelo llenaba una libreta de aforismos que nunca quiso publicar, frases sueltas contra los días malos. Al morir, mi madre encontró la última: «El optimismo no es no ver la tormenta, es salir a plantar de todos modos». La leí en su entierro sin saber que la iba a necesitar yo, meses después, sentado en un pasillo de hospital, buscando valentía donde no quedaba ninguna. La tengo pegada en la nevera, y cada mañana pienso que la bondad más grande que dejó mi abuelo fue esa frase, esperándome. Algún día se la enseñaré a Claudia.

  39. Damián Rotman Cleiman

    PARA CLAUDIA

    Devorar aforismos no bastaba para sostener aquel ridículo optimismo; hizo falta cierta valentía, y una absoluta ausencia de bondad, para confesarle a Claudia que su novela era pésima.

  40. Carlos Arturo Pacheco Chávez (Coco)

    Crónicas

    Lector. Debo disculparme por la intromisión. Debe estar ocupado. Lo entiendo.

    Prosigo:
    Su compatriota, el doctor Gabriel Benedetti, no ha abandonado el despacho. Pide no ser molestado. Piensa en su libro, merodeando el escritorio con las manos en la espalda. Notifico que no lo ha terminado. Es incapaz de constituir los dos aforismos de la conclusión. La imaginación divaga; no es capaz de serenarse. Pierdo optimismo, señor(a). Es requerido más que valentía para verlo en tal estado. La bondad utilizada en sus personajes, no le permite concluir con Claudia. Se autoproclama tirano. No escritor.

    Prosiga en su rutina.

  41. El árbol de la vida

    Cada madrugada, el árbol del hospital amanecía cubierto de AFORISMOS. Las familias arrancaban uno antes de entrar y, sin saber por qué, encontraban el OPTIMISMO para esperar. Los niños decían que, si abrazabas el tronco, también te regalaba VALENTÍA; las enfermeras aseguraban que enseñaba la BONDAD sin pronunciar una sola palabra. Nadie logró descubrir quién lo había plantado. Solo coincidían en una cosa: florecía al ritmo de la sonrisa de una niña llamada CLAUDIA.

  42. SÍ , QUE ME RECORDARÁS.

    Aquellos aforismos que repetía su abuela hasta el cansancio; eran inútiles para él. Admiraba su optimismo que tuvo durante tantos años y su piel lleno de la valentía que tuvo, al resistir el dolor de las llagas. Desde ese entonces, ella solía sentarse en el pórtico observando el paisaje con ojos llenos de bondad.
    -Claudia, traigo tu desayuno- avisó, de forma déspota .Se acercó y retrocedió asustado. Su abuela ya no respiraba.
    De pronto, todo lo que ella dijo , iba cobrando sentido ; al sentir que todo su cuerpo se cubría de llagas a una velocidad increíble mientras lloraba de dolor.

  43. Jesús Navarro Lahera

    Revelaciones
    Lloraba de la risa tras leer la teoría de la muerte de Dios de Nietzsche, cuando descubrí un libro de aforismos de este autor. Después de limpiarme las lágrimas, le eché un vistazo, e inmediatamente sentí un brote de optimismo, y decidí que debía acabar con ciertas mentiras. Podréis pensar que es un acto de valentía, pero no, lo hago porque soy pura bondad. Y el primer bulo a desmontar es que no fue Eva quien cayó en la tentación, sino Adán, los hombres son más sencillos de manipular. Ah, tampoco utilicé una manzana, sino una menos literaria ciruela claudia.

  44. Fernando Saiz

    TRÁSEA PETO, EL SENADOR

    «Fue un sabio. Y por sus discursos pasaron los filósofos más célebres, ya en anécdotas ya en aforismos. Fue respetado, aunque los más corruptos le temían por su moral inquebrantable.
    No soportaron su optimismo ni su buen humor. Fue perseguido y odiado, pero le recordamos por su valentía, la valentía de los héroes: intransigente con la injusticia y la maldad del sátrapa quien, henchido de furia, al fin lo asesinó.
    Hoy nos congrega y nos inspira su bondad. Seamos fuertes y decididos como él».
    Claudia concluyó así su arenga al senado. Y todos bramaron: «¡Sííííí! ¡Que muera el infame Nerón!»

  45. Fernando Saiz

    ESCEPTICISMO

    —No me vengas con más aforismos, tan grandilocuentes, como vacíos en nuestro mundo…
    —Amigo, «en la ignorancia hay una paz imperdurable».
    —Quizás, pero ese optimismo tuyo es tan pueril…
    —Llámalo valentía, porque «a los valientes los guía la esperanza».
    —Estamos abocados al colapso…
    —… pero «vivir, mi querido Lucio, es luchar».
    —Por sobrevivir, supongo, ¿o acaso aún es posible algún tipo de bondad?
    —»No hay mayor mal para el hombre que convertirse en un escéptico absoluto, pues pierde la capacidad de amar la verdad».
    —Nunca lo entenderás, Claudia. Tú eres IA, puros datos, y no conoces la crueldad del sufrimiento…

  46. ENTRE EL MIEDO Y LA LUZ

    Querida hija:
    A veces abrimos el libro de AFORISMOS por una página al azar y nos llenamos de OPTIMISMO. Pero confesamos que nuestras emociones son como una montaña rusa: a veces subimos, y otras, descendemos a toda velocidad. Entonces eres tú quien frena nuestra caída con tu VALENTÍA.
    ¿Quién iba a pensar que esta enfermedad sería el reto que nos iba a enseñar tanto? Cada avance nos hace felices. Y todo es gracias a tu infinita BONDAD, porque estamos seguros, CLAUDIA, de que esa fuerza que te falta es la misma que nos das.

  47. UNA OCASIÓN MEMORABLE

    Si bien era un momento emocionante, hizo brotar sus lágrimas. A su mente llegaron aquellos días en los que, a una edad muy precoz, empezó a anotar ideas, aforismos y poemas sencillos. El optimismo, que algunos familiares y amigos le ayudaron a cultivar, tuvo su parte en su cuaderno. Los actos de valentía, a los que prestaba mucha atención, eran objeto de sus reflexiones. La bondad nunca le fue ajena, pero rechazó la maldad, el egoísmo y la cobardía. Todo estaba en su famoso y secreto libro. Aún era una jovencita cuando le ayudaron a publicar “El diario de Claudia”.

  48. UNA DE ROMANOS

    Los aforismos debieron nacer en el foro romano, porque si hubiesen nacido en un ágora griega serían “agorismos”.. digo yo…

    Además, una frase con cierto optimismo y cargada de sabiduría le pega mucho a los romanos. Frases unas veces cargadas de valentía y otras de bondad, pero que siempre enseñan.

    Los griegos eran muy sabios también, pero me los imagino más «seriotes», no creando aforismos o, como Claudia Severa en el siglo I, escribiendo la invitación de cumpleaños más antigua del mundo.

    Me la puedo imaginar:

    “Mañana es mi cumple, no faltes porfi, lo celebro en el foro.. ¡o sea!

  49. Manuel Alejandro Fernández Perona

    Mare Nostrum
    Desde que te fuiste, mi alma de barro y plomo arrastra los pies por esta tierra abrasada. Los aforismos estoicos no me ayudan. Hace mucho que me abandonaron el optimismo y la valentía con que me miraste al subir a la maltrecha barcaza. Miré cómo te alejabas deseando que el mar acogiera con bondad ese cascarón viejo, de nombre Claudia y del color de un sueño oxidado. Últimamente una sombra me susurra con tu voz que ese barco es ahora un panteón donde solloza tu esqueleto, y tú corazón, que es el mío, es devorado por los peces.

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