ESCRIBE TU RELATO DE ABRIL (I): JOSÉ LUIS Del Valle, BIBLIOTECA DEL MONASTERIO DE San Lorenzo DE EL ESCORIAL

Esta primera semana del mes de nuestro Quinto Aniversario (https://elteatroreinavictoria.com/radio-cantoria-en-el-teatro-reina-victoria/) nos da las Cinco Palabras el guardián de alguna de las obras literarias más antiguas de la Humanidad. El padre agustino José Luis del Valle es el director de la Biblioteca del Real Sitio del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. En este lugar se albergan algunas de las mejores colecciones de manuscritos latinos, árabes y hebreos. Esta Biblioteca fue fundada por el Rey Felipe II en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial  está abierta a los estudioso de lenguas antiguas y de la historia en general.

fotomar.jpeg

Entre sus librerías de madera de indias diseñadas por el arquitecto Juan de Herrera y se conservan más de trece mil volúmenes, cerca de seis mil manuscritos y de seiscientos incunables que se conservan desde mediados del siglo XIX en una espectacular sala a la que acceden únicamente el director de la Biblioteca y sus ayudantes y que era la antigua ropería del Monasterio, “Es difícil encontrar un fondo de manuscritos tan selecto como el nuestro en latín y contamos con destacadísimos fondos en árabe, griego, hebreo y chino”, comenta José Luis del Valle, quien destacó entre ellos los dos ejemplares de las Cantigas de Alfonso X el Sabio.

Sus Cinco Palabras fueron:

MANUSCRITO
INCUNABLE
BIBLIOTECARIO
GRABADO
ARCHIVAR

Para publicar el relato pinchar el enlace: https://cincopalabras.com/2018/04/01/escribe-tu-relato-de-abril-i-jose-luis-del-valle-director-de-la-biblioteca-del-monasterio-de-san-lorenzo-de-el-escorial/

La historia de la Biblioteca Real

Bien entrada ya la segunda mitad del siglo XVI, aún no existía en España una gran Biblioteca pública, similar a las existentes ya por entonces, principalmente en Italia, como la de San Marcos de Venecia, cuya construcción se emprendió en 1536, la Laurenciana de Florencia, terminada en 1571 o la Vaticana [en funcionamiento desde 1450], y era un deseo generalizado entre los eruditos humanistas de la época el poder contar al menos con una, en la que se reunieran los tesoros literarios, tanto manuscritos como impresos, que sin duda existían en España, pero dispersos en las distintas Bibliotecas de monasterios, de catedrales o de particulares.

IMG_4764

Fue intérprete de aquel deseo general el cronista Juan Páez de Castro, quien se lo expuso a Felipe II en un razonado “Memorial”, en el que, de manera explícita le hacía ver la apremiante necesidad de fundar una biblioteca pública, en la que ocuparían lugar preferente los “libros de mano”. Este memorial, conocido por “Memorial sobre los libros y utilidad de la librería y orden y traza que en ella se ha de tener”, [o, más brevemente, “Memorial a Felipe II sobre la utilidad de juntar una biblioteca”]  que se conserva autógrafo en la RBME (sign. &-II-15), está divido en cuatro partes:

Cuatro cosas, -dice en él Páez de Castro- trataré brevemente. La primera, la antigüedad de las librerías y el aprecio en que se tuvieron por los reyes antiguos y después por los emperadores romanos […]. La segunda, de la honra y provecho que viene al reino y a toda la nación. La tercera, del lugar donde se labrará, y cómo se repartirá el edificio, [y] qué se pondrá en cada uno de los apartamentos. La cuarta, de la facilidad con que se juntarán los libros y las otras cosas” (publicado por Blas Antonio Nasarre, Bibliotecario Mayor del Rey Fernando VI, en 1749, p.7s.; y reeditado por la Junta de Castilla y León para conmemorar el día del libro en 2003).

IMG_4767.jpg

Páez de Castro proponía Valladolid como lugar para fundarla, “así porque V.M. reside allí muchas veces, como por la audiencia real y universidad y colegios y monasterios y frecuencia de todas naciones”. Pero, cuando  en 1559 Felipe II dejó los Países Bajos para regresar España y escogió a Madrid como sede permanente de su corte, desechó el consejo de Páez de Castro de establecer su magna Biblioteca en Valladolid, o en Salamanca, o en  Alcalá, o en alguna otra ciudad céntrica y con ambiente universitario, y decidió, contra el parecer de algunos humanistas, que el lugar de esa biblioteca fuera el monasterio que planeaba, probablemente, desde la muerte de Carlos V (1558), que incluiría basílica, panteón real, palacio, convento para monjes jerónimos, hospital, seminario, colegio de artes y sagrada teología, y una biblioteca, según consta en la carta o escritura de fundación.IMG_4736.jpg

“Fue el Padre Claret el que se encargó de bajar a este lugar los libros, que se conservaban en una sala superior a la Biblioteca. Gracias a esta iniciativa, en un incendio que afectó a la sala donde se encontraban inicialmente, pudieron salvarse”, comentaba el padre José Luis del Valle.

Tal vez sea este el momento de recordar algunos de los momentos infaustos de esta Biblioteca, por las pérdidas que sufrió. Uno de ellos es el 7 de junio de 1671, día en que un dramático incendio arrasó gran parte del edificio y, aunque se salvó el Salón Principal, por diversas circunstancias perecieron un número superior a los 5.000 códices, entre ellos unos 2.500 árabes, latinos  unos 2.000; 650 griegos, 90 franceses, 40 hebreos, etc. Algunos de gran valor, como el “Lucense“, célebre códice de Concilios Visigóticos; un ms. griego iluminado que contenía las obras de Dioscórides; la voluminosa “Historia Natural de las Indias“, en 19 vol., del toledano Francisco Hernández, que comprendía la fauna, la flora y costumbres de Méjico, iluminadas con sus propios colores, etc.

La Guerra de la Independencia supuso otro duro revés para la Biblioteca escurialense, ya que a finales de 1809 todos sus impresos y manuscritos fueron trasladados a Madrid, con intención de llevarlos posteriormente a Francia. Al parecer  la persona a la que se confió esta misión, el arabista afrancesado José Antonio Conde, logró salvarlos ocultándolos en el convento de la Trinidad, en Madrid, y cubriendo los cajones con montones de libros impresos. En el año 1810 los fondos de la Biblioteca escurialense fueron trasladados del convento de la Trinidad a la Biblioteca Real (hoy Nacional) de Madrid, y a ella quedaron incorporados. En 1814 , previa solicitud por parte de la comunidad de los Jerónimos, Fernando VII dispuso su devolución a El Escorial, a pesar de la oposición de algunos eruditos, entre ellos el bibliotecario mayor de S.M., D. Juan de Escoiquiz, que pretendían que los manuscritos quedaran definitivamente incorporados a la Biblioteca Real (=Nacional), accediendo sin dificultad a devolver los impresos.

En tales traslados se perdieron diversos códices e impresos que hoy es difícil determinar con exactitud. Entre los más importantes códices desaparecidos en esta ocasión está el “Cancionero de Baena“, que actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional de París ; el interesante libro orlado de pinturas aztecas, “Códice Borbónico“, adquirido por la Cámara de Diputados de París en 1826 por 1.300 francos; dos “Evangeliarios griegos“, lujosamente miniados, que hoy se encuentran en Londres y Nueva York. De modo que, según el inventario hecho en 1839, faltaban unos 20 mss. y 1.608 impresos.

Cerramos aquí el inciso sobre los momentos dramáticos de la Biblioteca escurialense, aunque sin olvidar que, si bien en menor escala, no fueron los únicos.

Desde la antigua ropería del Monasterio salen los libros para ser consultados, en una sala de lectura cercana, por los investigadores que acuden desde diferentes países del mundo, unos 900 especialistas al año, “además de las reproducciones que enviamos cuando se nos solicita”.

IMG_4730.jpg

La autora del prólogo de este mes es nuestra presidenta María del Mar Olayo y Adriana Tirado, y la causa irá destinada a Mensajeros de La Paz del Padre Ángel. 

Los escritores solidarios de CINCO PALABRAS siguen las siguientes reglas:

No se cambiará género ni número de las palabras propuestas. No se modificará la posición de las mismas.

El relato tendrá una extensión de máximo 100 palabras.(*)

(*) Escribe el relato en esta WEB pinchando DEJA UN COMENTARIO (aparecerán publicados una vez sean aprobados por nuestro equipo de edición) – Al final del mes se recopilarán todos los relatos en un volumen editado en PDF, que se podrá adquirir por un donativo de 5€, destinado a cada causa del mes. Colabora con nosotros y nuestras causas.

Además, puedes colaborar para que siga creciendo el proyecto CINCO PALABRAS mediante un donativo realizando una transferencia bancaria a la cuenta corriente de la Asociación de Escritores Solidarios:

ING DIRECT

Titular: CINCO PALABRAS

IBAN: ES60 1465 0100 9219 0019 2138

Código BIC/SWIFT: INGDESMMXXX

NOTA: CINCO PALABRAS se reserva el derecho de la publicación de los relatos. Se eliminarán relatos ofensivos o insultantes hacia cualquier país, pueblo, animal o personal que puedan herir la sensibilidad del lector. Registro de la Propiedad Intelectual Nº 43388/2013 © CINCO PALABRAS. Una vez que el autor escribe su relato en ‘comentarios’, autoriza a CINCO PALABRAS a hacer comunicación pública de las obras que voluntariamente publica en nuestra página web: cincoplabras.com

Anuncios