ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE AGOSTO: Entidades participantes en el Encuentro de Acción Social de CaixaBank y la Fundación «la Caixa»

San Lorenzo de El Escorial acogió el Encuentro de Acción Social, una jornada organizada por CaixaBank y la Fundación «la Caixa» que reunió a representantes de destacadas entidades sociales para compartir experiencias, fortalecer alianzas y poner en valor el trabajo que realizan miles de personas comprometidas con la transformación social.

La ONG Cinco Palabras tuvo un papel protagonista en este encuentro gracias a la participación de su presidenta, Mar Olayo, invitada a formar parte de una mesa redonda junto a representantes de organizaciones de referencia como BrulEmociónFundación El Sueño de Vicky y Fundación APASCOVI, entidades que desarrollan una extraordinaria labor en ámbitos tan diversos como la educación emocional, la investigación contra el cáncer infantil y la inclusión de las personas con discapacidad intelectual.

Un comienzo lleno de ilusión gracias a Cheles y sus Dislates

El encuentro comenzó con una sorpresa muy especial.

Nuestra embajadora animada Cheles y sus dislates, fue la encargada de inaugurar la jornada, arrancando sonrisas entre los asistentes y recordando que la solidaridad también puede transmitirse a través del arte, la creatividad, el humor y la cultura.

Su presencia permitió acercar la labor de Cinco Palabras a todos los asistentes desde el primer momento, demostrando que el arte puede convertirse en una poderosa herramienta de sensibilización y compromiso social. Tuvo la oportunidad de presentar su proyecto CINCO PALABRAS EN EL COLE y los Concursos de Microrrelatos Cinco Palabras.

Desde la ONG queremos expresar un agradecimiento muy especial a Marian Martín Moreno, directora de CaixaBank Colmenarejo, por confiar en el trabajo de Cinco Palabras e invitar a Mar Olayo a participar en este importante encuentro. Gracias a su apoyo fue posible abrir el acto con Cheles y sus Dislates, ofreciendo una magnífica oportunidad para dar visibilidad a la labor solidaria que la organización desarrolla desde hace casi catorce años.

Durante la mesa redonda, Mar Olayo compartió la trayectoria de Cinco Palabras, una organización sin ánimo de lucro que ha convertido el arte, la literatura y la cultura en motores de solidaridad.

A lo largo de su intervención explicó cómo una sencilla iniciativa basada en cinco palabras escritas por escritores y artistas ha terminado convirtiéndose en un movimiento solidario que ha impulsado cientos de proyectos sociales dentro y fuera de España.

También destacó la importancia de los libros solidarios, los conciertos benéficos, las carreras solidarias, los retos creativos y los numerosos proyectos educativos que permiten recaudar fondos para seguir apoyando causas relacionadas con la infancia, las enfermedades raras, la discapacidad, la investigación médica o la cooperación internacional.

Ésta fue la presentación de Mar Olayo:

Buenas tardes a todos.

«Quiero comenzar dando las gracias a CaixaBank por su compromiso con las causas sociales y en especial gracias a CaixaBank de Colmenarejo por haber elegido a la ONG Cinco Palabras para formar parte de este encuentro solidario.

Gracias por mirar hacia una ONG pequeña en estructura, pero grande en personas, en compromiso y en impacto social. Y gracias por entender que dar visibilidad también transforma vidas.

En la ONG Cinco Palabras trabajamos con una idea clara: Hacemos un mundo más digo, equitativo y sostenible a través del poder tranformador del ARTE. 

Desde hace 13 años reunimos a personalidades del mundo de la cultura, el deporte, la comunicación y la sociedad para que donen cinco palabras solidarias. Con esas cinco palabras recibimos relatos solidarios de cualquier parte del mundo con los que apoyamos acciones, campañas y proyectos que ayudan a personas que atraviesan situaciones difíciles.

Nuestro trabajo conecta solidaridad, arte, cultura y humanidad.

Cada proyecto que apoyamos tiene nombre y apellidos. Y todo esto ocurre gracias a una cadena de personas que decide implicarse.

Por eso hoy quiero destacar el gesto de CaixaBank de Colmenarejo. Porque cuando una entidad financiera se involucra con asociaciones locales y da espacio a proyectos sociales, genera comunidad. Genera unión entre pueblos, asociaciones y ciudadanos. Y eso tiene un valor enorme.

Vivimos en una época donde vamos rápido, donde recibimos cientos de impactos cada día, pero la solidaridad sigue funcionando de una manera cercana. Mirando a los ojos. Escuchando. Tendiendo la mano.

En Cinco Palabras defendemos esa forma de hacer las cosas.

También creemos que la solidaridad puede comunicarse desde la creatividad, desde el humor y desde la emoción. Por eso hoy quiero presentaros a una persona muy especial para nuestra ONG.

Ella es Cheles y sus dislates, nuestra embajadora animada. Cheles lee el periódico al revés para que las injusticias caigan por su propio peso.

Cheles representa esa parte humana, espontánea y optimista que forma parte de Cinco Palabras.

El vídeo que vais a ver resume quiénes somos, cómo trabajamos y qué queremos seguir construyendo. 

Antes de dar paso al vídeo, quiero terminar con un agradecimiento especial.

Gracias a todas las asociaciones y fundaciones presentes hoy aquí por el trabajo que realizáis cada día en vuestros municipios.

Gracias a CaixaBank por confiar en la ONG Cinco Palabras y permitirnos compartir nuestro proyecto.

Porque cuando diferentes asociaciones, empresas y ciudadanos se unen, ocurren cosas importantes o como diría Cheles, ocurren cosas mágicas.

Ahora sí, os dejamos con Cheles para presentaros la ONG CINCO PALABRAS. Muchas gracias.«

Una mesa redonda para compartir experiencias que cambian vidas: Compartiendo experiencias con grandes entidades sociales

La mesa redonda reunió además a representantes de organizaciones que constituyen un referente en distintos ámbitos de la acción social.

Marta López Bruletout, cofundadora de BrulEmoción, compartió la importancia del acompañamiento emocional y de ofrecer herramientas que ayuden a mejorar el bienestar de niños, jóvenes y familias.

Por su parte, Laura García Marcos, presidenta de la Fundación El Sueño de Vicky, explicó el enorme esfuerzo que realiza la entidad para impulsar la investigación del cáncer infantil y ofrecer esperanza a miles de familias.

También participó Carlos Antón Serrano, director general de la Fundación APASCOVI, entidad con más de cuatro décadas de trayectoria dedicada a favorecer la inclusión, la autonomía y la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual.

El encuentro contó igualmente con la intervención de Alberto Alcaráz Cañas, completando una mesa redonda en la que quedó patente la importancia del trabajo conjunto entre entidades sociales, administraciones públicas y empresas comprometidas.

El encuentro concluyó poniendo el broche de oro con la actuación de una joven promesa cuya extraordinaria voz emocionó profundamente al público. Sus canciones envolvieron la sala en un ambiente de esperanza y sensibilidad, convirtiéndose en el mejor epílogo para una jornada en la que la solidaridad fue la auténtica protagonista. Los aplausos finales no solo reconocían su talento, sino también el espíritu de un encuentro que demostró que la cultura, la música y el compromiso social hablan el mismo idioma: el de las personas.

La fuerza de trabajar unidos

Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue la necesidad de crear redes de colaboración entre organizaciones que, desde ámbitos muy diferentes, persiguen un mismo objetivo: construir una sociedad más justa, inclusiva y solidaria.

Precisamente ese espíritu de cooperación es el que define el trabajo diario de Cinco Palabras, que desde su nacimiento ha demostrado que la unión entre artistas, escritores, empresas, voluntarios y ciudadanos puede transformar la vida de cientos de personas.

Gracias por creer en la solidaridad

Desde Cinco Palabras queremos agradecer a CaixaBank y a la Fundación «la Caixa» la organización de un encuentro que pone en valor el trabajo del tercer sector y crea espacios donde compartir experiencias, aprender unos de otros y seguir construyendo alianzas.

Porque cuando las instituciones, las empresas y las entidades sociales trabajan juntas, la solidaridad deja de ser una intención para convertirse en una realidad que cambia vidas. Y ese es, precisamente, el propósito que impulsa cada día a Cinco Palabras: demostrar que el arte, la cultura y las personas tienen el poder de transformar el mundo, cinco palabras cada vez.


Cinco palabras que seguirán escribiendo solidaridad durante todo el mes de agosto

Uno de los momentos más emotivos del encuentro llegó cuando las entidades participantes aceptaron el reto de regalar a Cinco Palabras una palabra que representara los valores de su organización.

De esa unión nacieron cinco palabras cargadas de significado.

Cinco palabras que, a partir de ahora, se convertirán en el punto de partida de los Relatos Solidarios que la ONG publicará durante todo el mes de agosto, invitando a escritores, artistas y personas comprometidas a transformar esas palabras en historias capaces de seguir sembrando esperanza.

No deja de ser una hermosa casualidad que este reto literario coincida con el mes de agosto, un mes muy especial para Mar Olayo, presidenta de Cinco Palabras, que celebra su cumpleaños. Un nuevo año de vida dedicado, como lleva haciendo desde hace casi catorce años, a demostrar que la cultura, el arte y la solidaridad pueden caminar siempre de la mano.

Porque quizá no exista mejor forma de celebrar un cumpleaños que regalando oportunidades a quienes más las necesitan.

Y es que, al fin y al cabo, esa ha sido siempre la esencia de Cinco Palabras: convertir cinco sencillas palabras en infinitas historias capaces de cambiar vidas.

«Hay cumpleaños que se celebran con regalos. Mar Olayo lo celebrará como mejor sabe hacerlo: regalando esperanza a través de cinco palabras que, durante todo el mes de agosto, volverán a demostrar que la literatura también puede cambiar vidas.»

ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE JULIO Y PARTICIPA EN NUESTRO CONCURSO LITERARIO: Entidades participantes en el
Encuentro de Acción Social de CaixaBank y la Fundación «la Caixa»

IMPORTANTE: Todos los relatos deben contar con aprobación previa antes de su publicación. Si no ves el tuyo publicado, espera a que el equipo lo valide. Agradecemos a los autores que envían varios relatos para dar visibilidad a la causa. Tened en cuenta que solo el primer relato participará en el concurso, para mantener la equidad entre participantes.

Las palabras son las siguientes:

  • LUZ
  • SOLIDARIDAD
  • AYUDA
  • COMPROMISO
  • ALEGRÍA

«Cinco entidades. Cinco palabras. Un mismo compromiso: seguir iluminando el mundo con la fuerza de la solidaridad.»

Si quieres colaborara con EL RETO DE CLAUDIA, compra el libro AFORISMOS de José María Olayo que ha destinado a colaborar con nuestra causa, Claudia.

Invitamos a toda nuestra comunidad a escribir con ellas, a crear, a compartir…
Porque con Cinco Palabras, cuando escribes, ayudas.

NORMAS DE CINCO PALABRAS

Normas de CINCO PALABRAS para escribir un relato solidario:

1-. Extensión máxima 100 palabras.
2-. No se cambiará la posición de las palabras.
3-. No se modificará el género ni el número de las palabras proporcionadas.

*Por favor, revisad ortografía antes de publicarlo.
*Se eliminarán los relatos que no cumplan las normas.


LA CAUSA DEL MES: EL RETO DE CLAUDIA

Screenshot

PRÓLOGO: CURRO CASTILLO


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ONG CINCO PALABRAS
LA CAIXA
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NOTA: CINCO PALABRAS se reserva el derecho de la publicación de los relatos. Se eliminarán relatos ofensivos o insultantes hacia cualquier país, pueblo, animal o personal que puedan herir la sensibilidad del lector. Registro de la Propiedad Intelectual Nº 43388/2013 © CINCO PALABRAS. Una vez que el autor escribe su relato en ‘comentarios’, autoriza a CINCO PALABRAS a hacer comunicación pública de las obras que voluntariamente publica en nuestra página web: cincopalabras.com

Para cualquier sugerencia: contacto@cincopalabras.com


52 respuestas a «ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE AGOSTO: Entidades participantes en el Encuentro de Acción Social de CaixaBank y la Fundación «la Caixa»»

  1. La luz de la solidaridad
    En medio de una situación adversa, una tenue luz comenzó a abrirse paso entre la incertidumbre. Todo inició con un acto de solidaridad, cuando una persona decidió ofrecer ayuda sin esperar retribución alguna. A partir de ese gesto, otros asumieron el mismo compromiso, generando una cadena de acciones que fortaleció los vínculos humanos. Cada intervención, por pequeña que fuese, produjo un impacto significativo en quienes la recibían. Con el tiempo, la alegría emergió como resultado de ese esfuerzo colectivo, transformando la realidad y demostrando que la unión puede crear esperanza duradera para todos en su comunidad cercana y lejana siempre.

  2. EL ANILLO
    La luz de los faros iluminó el cartel de la carretera. “Ya no hay solidaridad”, denunciaba. El joven lo leyó sin inmutarse, apartó la mirada y tomó una curva. Pero iba demasiado deprisa. Las ruedas derraparon y el vehículo se salió y acabó estrellándose contra el suelo. El dolor le dejó sin aliento. “Tengo que pedir ayuda.”, pensó. Entonces intentó buscar el estuche con el anillo de compromiso. Quería pedirle que se casaran, y esperaba que le respondiera que sí. Solo así su alegría sería completa.
    Pero el anillo no estaba. Se le había caído en la cuneta.

  3. El testigo

    La luz del depósito era injusta por blanca. Nadie se lo había pedido, y aun así el viejo se acercó a reconocer un rostro que el forense etiquetó como «N.N.» (¿Nunca un Nombre?). Había visto al desconocido cada invierno bajo los soportales; le llevaba bocadillos, cartones de leche… Solidaridad sin preguntas, la que ayuda de verdad. Su compromiso, ahora, era que no lo enterrasen sin identidad. Firmó donde le indicaron.
    Fuera olía a lluvia de agosto; se sentó en el banco de siempre, junto al perro de siempre, que meneaba el rabo con la alegría de siempre.

  4. EN OTRA PIEL
    Tan pronto abrí el ojo, no había luz en casa, el móvil sin señal y en el buzón, una carta de desahucio. Angustiado llegué al banco, el chico de caja actualizó mi cuenta, cero ingresos, no podía ser, le dije. Miró hacía a otro lado; dijo, siguiente. Ni solidaridad, ni ayuda. Me presenté en mi trabajo, me miraron raro y mi jefe tenía un compromiso que atender. Entré al baño, no reconocí mi rostro en el espejo, sin alegría mostraba el mismo color aceituno y pelo enmarañado del chico que la noche anterior salía en las noticias cruzando la frontera.

  5. EN TU NOMBRE

    Luz, Fer, Casandra y Roque se resistían a «El laberinto del diablo». La condición era entrar juntos, pero Fer y Roque no conseguían convencer a las chicas.
    -Por solidaridad y para que os sirva de ayuda iremos los cuatro de la mano.
    -Jurad vuestro compromiso de no soltarnos durante todo el recorrido.
    -¡Lo juramos! -gritaron con alegría.
    El estrecho pasillo derivó en una tenebrosa sala con paredes de fuego. Un alarido les envolvió: Lucifer soy yo. Casandra y Roque se abrazaron. Luz y Fer, transfigurados, sobrevolaban sus cabezas. El suelo ardió bajo sus pies mientras sus manos seguían firmemente unidas.

  6. DE NOCHE EN EL MAR

    Cuando vieron aquella luz que les cegaba los ojos, supieron que estarían a salvo.
    La solidaridad de los tripulantes de aquel pesquero tendiéndoles sus cuerdas, salvavidas, brazos, manos y ayuda, les reconfortó rápidamente sus corazones.
    En mitad de una noche sin luna, y agitados por cabezonas olas, sabían que entre ellos se había forjado algo. El compromiso de comenzar una vida con más alegría y optimismo.
    Al fin llegarían a una buena tierra.
    Al fin estarían a salvo de conflictos y de bombas cayendo sobre sus cabezas.

  7. HERIDAS
    Cuando se abrió la puerta, un cuadrilátero de luz iluminó la estancia. Gracias, gracias, gracias, balbució Jazmine ante el gesto de solidaridad de su compañera. Primero la nueva, dijo, necesita ayuda. El hombre dio agua y curó las heridas de la niña. Después atendió a Saida y la informó de que un señor ya había pagado por ella. Pronto habrá una fiesta de compromiso como anticipo de la boda. Tienes que estar guapa, sin magulladuras, ¡y vaya si lo estás!, dijo con evidente alegría. Las secuestradas lloraban y llamaban a gritos a sus madres, aterrorizadas.

  8. Ruego inverso
    Sentados junto al vacío, con las piernas colgando, mirábamos desolados hacia abajo. La oscuridad reinaba por todas partes: guerras, hambrunas y contaminación apagaron la luz de la esperanza; todo estaba perdido. Sucedió una mañana: un grupo alzaba las manos con los dedos abiertos. Por primera vez, el ruego cambió de dirección al escuchar una palabra que recorría el planeta cual cántico de un alma indomable: solidaridad. Repartían ayuda con el corazón en la mano, carentes de ambición. Nuestro compromiso se reactivó como un huracán de alegría. Juramos no volver a rendirnos jamás y nuestras alas blancas volvieron a batir agradecidas.

  9. Entre el infierno y la Tierra
    Cabizbajo me encontraba, sacudiendo las piernas a la par, mientras mi cuerpo yacía en ausencia de luz alguna, mi abismo enardecía en mi entorno gradualmente hasta vaciarme completamente en el sendero nulo de solidaridad, dime -¿quién podrá ayudarme? , ¿quién vendrá a buscarme? o quizá me habrán olvidado o en algún intento por compromiso solo preguntaran mi estado sin indagar demasiado, ¡oh desdicha mía, no encuentro en esta vida un poco de alegría!

  10. EFECTO DOMINÓ

    Al abrir el cadáver, la luz que tanto buscó, le cegó los ojos. Era la esencia del alma.
    Todos los esfuerzos y la solidaridad que había recibido tuvieron resultados; mas la ayuda de su infaltable
    asistente , afianzaban el compromiso de la búsqueda.
    Mientras celebraba el hallazgo con gritos de júbilo y un baile improvisado, las manos del asistente rodearon su cuello
    con suma presión hasta ahorcarlo.
    Convencido de su astuto plan, una alegría desbordante se apoderó del asesino sin percatarse de que una silueta , detras de él,
    iba acercándose con un instrumento impregnado de malicia que incrustó sobre su espalda.

  11. Un homenaje a Mar Olayo, cuya personalidad, creatividad y solidaridad iluminan el camino de quienes tenemos la fortuna de conocerla.
    Palabras que iluminan
    Entrañable creatividad
    Luz convertida
    En palabras.
    Llenas de vida.
    Jugando con la mar
    Abrazan la Solidaridad
    Con la magia del arte
    Se encendió otra oportunidad.
    Inolvidables recuerdos
    Junto a personas estupendas.
    Capricho del destino
    Me regalaste experiencias.
    Mientras tanto
    Con la ayuda de tu universo
    Acaricié tu horizonte
    Rodé entre versos.
    Impregnado de música
    Aroma de gratitud.
    Contemplando las estrellas
    Admiro tu magnitud.
    Encendimos la creatividad
    Desafiando la adversidad
    La alerta sanitaria
    No dejaste de crear.
    Con tu mano mágica
    Decoras de compromiso.
    Llevando esperanza
    A cada destino.
    Cinco Palabras
    Reparten Alegría
    Con mis versos
    Siempre te felicito tu día.

  12. YELES ESTÁ AQUÍ PARA AYUDAR
    La luz baña mi faz. Participo en una mesa redonda por la solidaridad. Veo rostros importantes, señal de tanta ayuda conseguida en estos trece años de compromiso, trece de arte y de literatura, trece de alegría exportada a lugares sepultados por la desgracia y la falta de oportunidad.

    Cuando todo acaba y las fuerzas me abandonan, en la pantalla, Cheles, nuestra embajadora, sonríe, me tiende la mano y con una voz juvenil y entrecortada susurra “Gracias por darme vida”.

    Me despierto en el suelo, rodeada de mis apoyos.
    Pienso que no fue un sueño.
    Yeles sí está aquí para ayudar.

  13. Luz
    El haz de luz entró en la oquedad. Era un mundo inerte, oscuro. Encontró paredes impregnadas de odio, cayendo despacio, como restos de alquitrán que se regeneraban sin parar. Vio la solidaridad arrinconada, rota y aplastada. No necesitó ayuda para limpiar aquel antro de maldad. Como un cometa furioso, eliminó todos los resentimientos del pasado. Cuando todo quedó brillante, abandonó el lugar por encima del vehículo siniestrado. Bajo las luces de la sirena de la ambulancia, escuchó dos sonidos: sístole, diástole. Y la vida comenzó a latir de nuevo, ahora con el compromiso de la bondad y la alegría.

  14. La luz de su vida se había apagado, mujer que destacaba por su solidaridad mientras vivía en el pueblo junto a él. Los tiempos de la escuela llena de niños habían pasado, no había ayuda que pudiera eliminar la despoblación. Juan tenía un compromiso con su terruño, su pequeña granja y huerto le hacían vivir todos los días con una alegría ante el arcano que le rodeaba, eso y no abandonar sus recuerdos.

  15. La última luz que vio en ella, después de muchos años, fue el brillo esperanzado de sus ojos tras su conversación.
    Mientras llegaba el día, no dijo nada sobre su repentina presencia. Guardó silencio y dejó que todo se llevara a cabo según lo planeado.

    Un atisbo de alegría le inundó cuando cerró los ojos y se dejó llevar por la anestesia.

    Por fin el padre ausente (y ahora donante) saldaría la deuda con su hijo.

  16. M. EZQUER

    MATER NATURA
    Siempre recordaré el mes de agosto de 2026, el día del eclipse. Esos astros que han jugado con la luz y con la oscuridad, que nos han hecho olvidar ese terremoto tan tremendo, pero que mostró al mundo la solidaridad y ayuda entre las personas, y que nos hizo adquirir compromisos para proteger y cuidar la Naturaleza, que nos da tanta alegría como ese atardecer inolvidable.

  17. INSPIRACIÓN

    Cuando la luz despertó a Don Quijote, salió en busca de aventuras. Sancho lo acompañó por solidaridad. El hidalgo vio una dama en apuros y le brindó su ayuda. Se llamaba Dulcinea y era la mujer más bella que había visto. Le ofreció un anillo de compromiso. Ella aceptó, pero el mismo día de la boda, Cervantes decidió que aquella historia era demasiado ñoña. Hizo una bola con la página y la tiró por una ventana que daba a los molinos. Pensativo, tachó la palabra «Fin» y, para ALEGRÍA de millones de lectores, escribió quinientas páginas más.

  18. Luz que nos une de Jose M! Escudero Ramos

    -Camilo, ¿cuántas religiones y corrientes espirituales hablan sobre la Luz?
    -Se podrían contar por decenas, Luisa.
    -El que no vive en la luz, ¿vive en la oscuridad?
    -Existe la penumbra, esa sombra débil que no deja percibir dónde empieza la luz o acaba la oscuridad.
    -¿Hacen falta tragedias para que aflore la solidaridad?
    -Es cuando el ser humano ayuda sin compromiso alguno.
    – Ver esas muestras de amor me produce una alegría inconmensurable. La bondad está en nuestro ADN.
    -Hagamos, pues, la vida más fácil al prójimo.
    -Vivamos expandiendo nuestra luz en la cotidianidad de la vida.
    -A cada instante.

  19. Vamos mal

    Tener todo claro no nos deja ver la luz. Solidaridad, qué rimbombancia; pero con quién y sobre todo cómo. Es importante consensuar los conceptos. Ayuda. A veces es mucho mejor equivocarse solo. Da gusto ver cómo hemos ayudado los occidentales al tercer mundo ¿verdad? Compromiso, para hacer ¿qué?. ¿Para colaborar a la salvación del mundo? ¿Para someterse a las filosofías de los que tienen el poder y la gloria? ¿No podríamos dedicarnos a tratar de vivir con alegría nuestra propia vida y dejar, de una vez, de molestar?

    Juan Francisco Mencía Murga

  20. Los labios de Schrödinger

    Casi siempre notamos si ha sido el último. Aquella vez no lo hice.

    —Me levanto yo a apagar la luz. Un poco de solidaridad, que tú te has cansado más —reíste—. El próximo día al revés.

    —Gracias por semejante ayuda —bromeé, mientras mi ansiedad se reducía gracias a esa mínima mención al mañana—. Recuerda que me has prometido la cena —me atreví.

    Dos semanas tardaron los besos en huir de tu boca. Quedaron unas menguantes palabras, que marchitaban medidamente tu compromiso al ritmo de mi alegría y los tomates de la cena.

  21. HACIENDO BARRIO JUNTOS
    Recuerdo que me encontraron encogida y temblorosa bajo la luz de la farola. Gracias a la solidaridad de la Asociación, recibí la ayuda necesaria para tramitar los papeles de inmigración. También me acompañaron a denunciar a mi agresor y me aconsejaron participar en un encuentro donde se impartían talleres de formación. Ahora tengo una habitación, un trabajo y la fuerza para empatizar con otras personas. Mi compromiso es sembrar alegría en una comunidad donde cada uno de los vecinos aporte su semilla y se sienta, como yo, en su propia casa.

  22. DRAMAS COTIDIANOS

    Nunca había visto el mar, pero entendía a esa pobre gente que lo cruzaba buscando una vida mejor. «Ojalá ella pudiese ayudarlos», pensaba mientras escuchaba la radio a la luz de una vela. Desde que el edificio cambió de dueños se había acostumbrado a vivir sin electricidad, y sobrevivía gracias a la solidaridad y a la ayuda de los pocos vecinos que resistían. ¿Es que nadie podía encerrar a los mandamases hasta arrancarles un compromiso para arreglar los problemas?
    Al menos hoy hacía menos frío. Una alegría. Sopló la llama y dejó la vela junto al colchón. Se llamaba Rosa.

  23. Una noche de enero, la luz del brillo de tus ojos me confirmó que mi vida cambió.

    Como madre, siento nostalgia al ver lo rápido que ha pasado el tiempo. Mi niño está creciendo, y solo deseo que, a lo largo de su vida, la solidaridad y la ayuda para los demás sean valores presentes en su corazón, porque estar para los demás es una forma bonita de dejar huella.

    Mi compromiso de amor es para toda tu existencia, y la alegría que me dan tus ojos y tu sonrisa es infinita.

    Mi niño grande, 11 años después.

  24. SEGUIR ADELANTE
    Los bombardeos duraron toda la noche. En el refugio, los llantos infantiles atravesaban la oscuridad y quebraban el silencio. Cuando volvió la LUZ, salimos a la ciudad, convertida en brasa y ceniza. Enseguida aparecieron unos hombres, con sus mochilas cargadas de tristeza, cansancio, y SOLIDARIDAD, para ofrecernos su AYUDA.
    Cuando, meses después, pudimos anunciar nuestro COMPROMISO y celebrar una boda sencilla entre las heridas de aquella guerra, comenzamos a recuperar la ALEGRÍA de seguir viviendo.

  25. TRAYECTORIAS DIVERGENTES
    De repente, la luz se fue. La Luna alteró su órbita y creó un eclipse alternativo, apagando el Sol en pleno mediodía, sin previo aviso. Por solidaridad con los humanos, las estrellas brillaron en el cielo diurno, prestando su desinteresada ayuda para encarrilar de nuevo al díscolo satélite en el buen camino. Le hicieron firmar un compromiso de no injerencia en cuestiones astronómicas, obligándola a ceñirse a un estricto calendario. Ya no se han producido más altercados, pero el Sol ha perdido la alegría de brillar desde que ella ha dejado de cruzarse en su camino.

  26. Estudiantes de primero
    La luz que se colaba a través del minúsculo ventanuco le permitió estudiar la palabra del día: solidaridad. Se las racionaba para que no se le acabaran, como la comida y el agua. Con ayuda de aquel diccionario que había logrado colar en la celda bajo el burka evitaba perder la razón. Se mantendría firme por ellas. No rompería el compromiso que había adquirido con el resto de las mujeres cuando prometió que lucharía por sus derechos. Sobreviviría imaginando la alegría con la que se sentarían todas juntas cuando asistieran por fin, a la universidad.

  27. […] el reto de Cinco Palabras. Este mes, apoyando el reto de Claudia. Las palabras que debemos utilizar, en ese orden, con un […]

  28. EN EL FARO

    La luz del faro llevaba tres noches apagada cuando el pueblo entero subió al acantilado. Fue un acto de solidaridad: todos formando una cadena humana. Nadie pidió ayuda; simplemente llegaron. Repararon el mecanismo con dedos entumecidos, y el viejo farero, que ya no esperaba nada, entendió que aquel gesto era un compromiso que no le pertenecía solo a él. Cuando la luz volvió a girar sobre un mar de tinta, no hubo sirena, ni barco, ni señal que lo confirmara. Aun así, alguien se rio, y esa risa —sola, absurda, contagiosa— fue toda la alegría que necesitaron.

  29. El apagón

    Cuando volvió la LUZ, la señora del quinto seguía en el ascensor. Nadie conocía su nombre. La SOLIDARIDAD llegó en zapatillas: uno trajo una palanca, otra llamó al técnico, el pequeño del segundo se sentó junto a la puerta para hablarle. La AYUDA tardó cincuenta minutos. Después hubo que explicar por qué diez vecinos seguían en el rellano. Alguien habló de COMPROMISO con la comunidad. Ella salió, se arregló el pelo y miró a todos.

    —Mañana cumplo noventa.

    La ALEGRÍA apareció sin que nadie la hubiera convocado.

  30. Cierre de turno.

    Buscaba en mis bolsillos, cuando una luz de encendedor se acercó a mi boca.
    Apenado, reconocí mi falta de solidaridad al acaparar las mesas con
    mejores propinas y negar mi ayuda a la barra cuando se desbordaba la
    loza sucia. Me importó poco el compromiso con el resto del turno. Pero
    cuando se me resbaló una charola ardiendo contra las baldosas, la jefa
    no me gritó: levantó los pedazos conmigo. Sujeté su mano para prender el
    tabaco; esta tregua silenciosa me dejó la alegría de haber sobrevivido
    al día.

  31. Como una patena
    Entre lágrimas, confesé a un vecino que estábamos fatal, que los niños echaban de menos a su padre y que ya no tenía ni para pagar la luz. Entonces él lo comentó con el resto, que, haciendo gala de un gran espíritu de solidaridad, decidieron poner un dinero que nos sirviera de ayuda. Al dármelo, y hasta que encontrara trabajo, me pidieron como único compromiso el fregar la escalera una vez al mes. Yo les di las gracias, lloré de la emoción, y ahora, rebosante de alegría, cuando acabo en el cole limpio también todas las zonas comunes del piso.

  32. SOMBRAS
    Caminaba por un lugar sin luz. La vida se volvía opaca en aquel lugar tan falto de ética y respeto. La solidaridad se había esfumado como el humo de un cigarrillo y la ayuda que la humanidad necesitaba era una utopía. Creyó siempre en el compromiso que se debían las personas entre sí, pero ahora todo resultaba volátil, tanto que las palabras las arrastraba el viento, hasta que un día se prometió que nadie le robaría la alegría. Ella es María y no la cambiará la escasez de valores, la mano de la ira o el fuego del odio.
    Nani, agosto 2026

  33. PRAGMÁTICA
    −No sé cómo te da tiempo de hacer toda la tarea.
    −Pues muy fácil, utilizo el mismo ejercicio para varias asignaturas.
    −¿Y eso como se hace?
    −Mira, este es el ejercicio que estoy trabajando hoy para los Sinónimos de Lengua, el Humanismo solidario de Filosofía y la Doctrina social de Religión: “Cuando mengua la luz, la solidaridad minora, merma la ayuda y el compromiso se minimiza y todo esto va en menoscabo de la alegría”.
    −¡Que ingenioso! Podrías presentarlo además para el Ahorro de energía en Tecnología.
    −Mujer! Si te parece, lo presento también al concurso de microrrelatos.

  34. EL ECLIPSE
    La Luna tapó al Sol en agosto y la luz desapareció durante un rato. Muchos lo contemplamos con estupor y con las gafas correspondientes que nos habían facilitado por solidaridad en la mayor parte de los enclaves donde se anunció que podría divisarse el acontecimiento. Sin su ayuda los ojos podrían sufrir trastornos irreversibles. El compromiso de la asistencia en el día señalado fue asumido por cantidades ingentes de humanos dirigiendo su mirada al Universo que a su vez nos observa con preocupación exenta de alegría pues no termina de aceptar que la Humanidad no tenga remedio.

  35. NENA
    ─Luz quiso llamarme papá al nacer, mamá quería que fuera Esperanza.
    ─Papá decía que la luz inspira solidaridad y confianza, mientras que la esperanza es algo menos certero, como si estuviera en la cuerda floja entre la duda y lo auténtico.
    ─Verdad es que la esperanza ayuda a quienes tienen la vida algo dura, ─medió el abuelo.
    ─Y de pronto se detuvieron. Especular con mi nombre no adquiría compromiso si no era con la alegría de recibir la nueva vida para quererla, respetarla y mimarla ─dijeron. El nombre y su significado era discusión de bobos inexpertos.
    ─Al final fui nena.

  36. El viaje
    Cuando nos propusieron aquel viaje, vimos una LUZ en nuestra oscura vida. Habíamos ahorrado durante años para llegar a España. Nos hablaron de sus tierras, de su SOLIDARIDAD, de la AYUDA que encontraríamos al llegar. Solo pedían a cambio el COMPROMISO de trabajar, convivir y respetar.
    Aceptamos.
    Durante el trayecto hablábamos de un futuro mejor, con una ALEGRÍA que no conocíamos.
    Al llegar, todo se tornó en desesperación.
    Vallas. Gritos. Carreras. Cuerpos.
    Algunos no llegaron.
    Los que sobrevivimos descubrimos que tampoco habíamos llegado.
    Simplemente habíamos cambiado de lado de la valla.

  37. El viaje
    Cuando nos propusieron aquel viaje, vimos una LUZ en nuestra oscura vida. Habíamos ahorrado durante años para llegar a España. Nos hablaron de sus tierras, de su SOLIDARIDAD, de la AYUDA que encontraríamos al llegar. Solo pedían a cambio el COMPROMISO de trabajar, convivir y respetar.
    Aceptamos.
    Durante el trayecto hablábamos de un futuro mejor, con una ALEGRÍA que no conocíamos.
    Al llegar, todo se tornó en desesperación.
    Vallas. Gritos. Carreras. Cuerpos.
    Algunos no llegaron.
    Los que sobrevivimos descubrimos que tampoco habíamos llegado.
    Simplemente habíamos cambiado de lado de la valla.

  38. Tu talante siempre es la LUZ que mueve las almas a ejercer esa SOLIDARIDAD que tanto AYUDA , sin crear COMPROMISO, a la ALEGRÍA que debería mover el mundo

  39. EL SOL SE MUEVE Y DA VIDA.
    El sol sale por Antequera y se pone, encondiéndose y derrochando esplendor, tras la Ciudad Fortificada de la Mota de Alcalá la Real. Su LUZ, desde el alba hasta el ocaso, reparte altruistamente SOLIDARIDAD y nos AYUDA a buscar y rebuscar, por las calles, plazas y plazuelas alcalaínas, sin COMPROMISO alguno, a todos los que sueñan con días , meses y años de ALEGRÍA.
    Alcalá, noble y leal, que es «unika» y además Real abraza a Ceuta, en estos días de crisis y confusión, desde que el sol sale hasta que se acuesta.

  40. LIBRE
    Se levantaba con la primera luz del día y se lanzaba a la calle a ganarse la vida.
    Con la solidaridad y la ayuda de los más cercanos podría medio vivir, pero ella tenía su orgullo propio y le gustaba salir adelante por sí misma cada día de su vida.
    Si había que limpiar casas las limpiaba, si había que descargar camiones en el mercado central pues lo hacía, sin miedos, sin pereza. No tenía compromiso con nadie ni lo quería.
    Era libre, absolutamente libre y eso le provocaba una alegría de vivir que no conseguía de ninguna otra manera.

  41. RETÓRICA POLÍTICAMENTE CORRECTA.

    Inmediatamente después del suceso catastrófico del bombardeo, que provocó la peor crisis humanitaria del país; la parafernalia de los medios de comunicación enfiló sus micrófonos y sus cámaras, hacia el lugar donde el líder invitó a una rueda de prensa:
    “La luz de la solidaridad es un faro potente, que consistentemente, ayuda a mantener el compromiso y la alegría que florece, cuando procuramos vivir en paz.”
    Tenía toda la razón, pero lo expresaba desde la tribuna un convincente, tramposo y no tan límpido político…
    Ya muchos presentíamos que la ayuda jamás llegaría a su destino.

  42. SIN DESPEDIDAS

    Gilberto proyectaba una luz que desataba confianza. Siempre lleno de solidaridad para con todos. Su empatía no tenía límites. Con su ayuda, varios conocidos solventaron dificultades. Decía que el compromiso humanista empieza ayudando a los vecinos; que luego eso se multiplica si los que reciben la ayuda son agradecidos y ayudan a otros.
    Siempre con alegría, nos invitaba a participar. Repentinamente dejó de asistir a los encuentros, dijo estar atareado con un maravilloso proyecto.
    Un veinte de noviembre asistimos a su sepelio. Estoico, no quiso que nadie se enterara del cáncer que apagó su luz; y decidió marcharse sin despedidas.

  43. VUELTA EN U

    En medio desierto nocturno, una remota luz enciende la esperanza de los exhaustos migrantes ilegales. Alcanzarla suponía cruzar la frontera y no dependía solo de la suerte; sino de la mutua solidaridad de quienes se agruparon y conocieron por el camino; compartiendo frío abundante y agua escasa. Pedro no podía más, pero una mano ignota le facilitó la ayuda necesaria antes que los rodeara la patrulla fronteriza. El compromiso era que nadie se quedaba en el camino. Finalmente arribaron con alegría al supuesto campamento. Al cruzar la línea, los guardias, con uniformes de su país original, les estaban esperando….

  44. UNA LUZ EFÍMERA EN EL EXILIO
    Una luz atraviesa la grieta del muro, iluminando el rostro de David en la oscura habitación, escondida, de su exilio. La solidaridad tomó formas desconocidas a través de las redes sociales que a él, le parecían insólitas y descabelladas. Pero quizá posibles. A veces la ayuda de los otros, procuraba un compromiso tan feroz que producía un efecto contrario al deseado. Un día la alegría le llegó como ola de rescate. Confió como nunca en la vida, se sintió aliviado, pero solo corroboró que bloquearon sus perfiles y lo abandonaron en su destierro…

  45. VENGANZA
    Altaír se alejó de su luz familiar en la noche. La primordial solidaridad de los otros le inventó el paso que siguió con vehemencia. La ayuda que esperaban era el puente para pasar la frontera. La piedra angular del compromiso con la patria y con los que quedan atrás, les inyectaba regocijo; esa alegría instantánea y efímera que rompía el espejismo del fracaso. Cuando desenmascararon la quimera del apoyo internacional se acomodaron a su entorno… Con el tiempo, Altaír supo que su familia fue vengativamente sacrificada por el régimen; cuando confirmaron su salida y él no pudo, solidariamente protegerlos.

  46. APREHENDIDA

    De sus ojos emanó una luz que solo el amor puede generar. Clarita, caminaba en círculos por la sala, mientras especulaba como la humanidad era capaz de amar y odiar con tanta intensidad. Su corazón desbordaba solidaridad pero no entendía como la ayuda de algunos, trataba de solucionar las dificultades de miles; mientras otros, perversamente convertían la colaboración en fuerza maligna para seguir oprimiendo a las mismas personas. No lo dudó, decidió que su compromiso estaba con los débiles. Con toda su alegría acopió todos lo necesario para ayudarles, hasta que las autoridades llegaron a detenerla y decomisarle todo.

  47. LA MEJOR VACUNA

    Plutarco encontró una luz que desarma la esclavitud mental de la indiferencia. Había descubierto que podía producir una vacuna contra casi todo:
    Que el antídoto universal contra el deterioro de la conciencia humanitaria es la solidaridad. Pensó que con su ayuda, el bienestar y la felicidad del mundo entero estarían garantizados… su compromiso desbordado lo llevo con alegría a ofrecerlo para producirlo masivamente. Las farmacéuticas patentaron su descubrimiento. Seguidamente empezaron a fabricar vacunas contra la avaricia, la envidia, el cinismo, el egoísmo, el desperdicio; contra el robo, la indecencia, la intolerancia y hasta la mejor vacuna contra malos gobiernos…

  48. RECUPERANDO HUMANIDAD (Se necesitan más luces en la tierra).

    Luz es tierna, dulce y suave como una cascada de rocío. La solidaridad de sus gestos engancha con cualquiera desde el primer contacto visual. Pero su mejor ayuda sobreviene cuando el compromiso de ayudar surge en la necesidad del desvalido. Sobre todo ese habitante de calle que la vida estalla contra el mundo sin esperanza. Ella les inyecta amor y alegría cuando les lleva abrigo y comida, acompañada de conversaciones desinteresadas. Mientras la mayoría los torna invisibles despectivamente, ella los refleja en sus ojos y les sonríe…

  49. El secreto

    Conocía de memoria la luz que bañaba los muebles de su antigua habitación. Años sin escuchar el crujir de ese suelo. La solidaridad había sido refugio: ayuda a los demás y no quedará espacio para llorar.
    La atrapa el recuerdo del día en que su madre la empujó al vacío de una ciudad desconocida: no hay dinero para todos. Aleja la frase. Antiguo y pesado compromiso.
    Una caja llama su atención: sobresalen papeles amarillentos repletos de números. Nunca faltó el dinero, piensa, quizá mamá solo quiso un futuro mejor, lejos de todo esto. Un escalofrío la recorre. ¿Debería sentir alegría?

  50. EL NEGOCIADO DE PROYECTOS
    Entraba atrevida la luz del sol por la ventana del despacho. Sobre la mesa los proyectos de solidaridad pendientes de aprobación. Se acercaba diciembre y aquellos expedientes debían estar resueltos antes de la Navidad, por lo que solicitó una ayuda para avanzar con las revisiones.
    Su nueva becaria era muy eficiente; qué pena que no hubiese plazas vacantes en aquel negociado. Destacaba por su capacidad de trabajo y su compromiso: se consiguieron llevar bien. Y con su alegría y optimismo había revolucionado el ambiente de aquella oficina tan seria y antipática.
    Se iría pronto. ¡Qué pena! Y regresaría la imperfección.

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