PRÓLOGO DE JORGE J. CODINA, escritor


Jorge Juan Codina Ripoll, ganador Concurso Microrrelato Cinco Palabras 2025

El prólogo de abril en Cinco Palabras está firmado por Jorge Juan Codina Ripoll, autor con una trayectoria consolidada en el ámbito del relato corto y la narrativa literaria.

Jorge J. Codina (Elda, 1961) empezó a trabajar con catorce años como botones en una entidad bancaria, mientras continuaba sus estudios en horario nocturno hasta completar el bachillerato. Aquella etapa marcaría el inicio de una larga vida laboral en la banca que se prolongó hasta su prejubilación, ya al final de la pandemia.

Desde niño se aficionó a la lectura de tebeos y cuentos, más tarde en la literaturajuvenil y de aventuras. Como tantos lectores, también sintió pronto la tentación de escribir, y en la adolescencia se atrevió con algunos poemas y una pequeña novela de aventuras navales.

La escritura, sin embargo, quedó durante años en un segundo plano, aunque nunca llegó a desaparecer del todo. Fue asomando de vez en cuando, en forma de colaboraciones esporádicas o pequeñas historias ligadas a sus aficiones.

Su vida ha estado llena de intereses diversos: incursiones en el mundo sindical, en el radiofónico; fue educador scout durante una década, donde llegó a ser jefe de grupo; se adentró en el mundo de la simulación de vuelo y el control de tráfico aéreo virtual, siendo el primer director en España de IVAO; y más tarde participó durante años como oficial de mesa en competiciones de baloncesto, incluso en la ACB. También la música ha tenido su lugar —siempre más por afición que por talento—: aprendió composición asistida por ordenador de modo autodidacta, que fructificó en obras como la «Suite Coloma», nacida del cariño por su ciudad y su historia.

En los últimos tres años, ya con más tiempo y empujado en buena medida por su entorno familiar cercano, ha vuelto a la escritura de una forma más constante. Talleres, lecturas, concursos y encuentros literarios le han llevado a retomar una vocación que nunca se había ido del todo y que se ha visto recompensada con más de una veintena de premios.

Hoy sigue escribiendo, aprendiendo y disfrutando, especialmente, del relato breve y el microrrelato, donde intenta dejar, en pocas palabras, algo de lo mucho vivido y con la vista y la pluma apuntando a obras de mayor extensión.

Su trabajo ha sido distinguido en numerosos certámenes. Ha obtenido el Premio de Narrativa “Ciudad de Elda”, el XI Concurso “Ficción y Ciencia” con “Tinta espectral”, el Concurso Internacional Ars Creatio con “Diccionario de río” y el Certamen Literario Pascual Enguídanos con “Ecos”. También ha logrado el primer premio en el II Concurso de cuentos La Canal en Murcia y un tercer premio en un Certamen centrado en Derechos Humanos con el relato “Sadiya”. Esta sucesión de reconocimientos refleja una presencia constante en el panorama literario.

Como ganador del Concurso de Microrrelato Cinco Palabras 2025, con «LAS TRES» Jorge Juan Codina Ripoll ha seleccionado la causa con la que compartirá su premio, reafirmando su compromiso con el valor social de la escritura y su implicación en iniciativas solidarias.

Compartimos la buena noticia de su nuevo premio:

Screenshot

Prólogo Solidario — Abril 2026. Por Jorge J. Codina

Suelo ser bastante puntual. Pero nadie es perfecto: también yo llego tarde de vez en cuando. A la literatura, desde luego. Y a Cinco Palabras un poco más. Aunque ya me ha enseñado la vida que llegar tarde no es lo mismo que no llegar.

Cuando seleccionaron uno de mis microrrelatos como finalista de la XIII edición del Concurso de Microrrelatos, pensé que el número trece tampoco desluce tanto en las semblanzas biobibliográficas (sí, admira la palabreja; es deverdadero mérito escribirla con el corrector ortográfico activado). Lo segundo, que tenía que elegir una causa solidaria digna de compartir este premio si el jurado caía hechizado por el sortilegio de cinco palabras mágicas camufladas entre un centenar de ellas. No tardé nada. La respuesta estaba en mi propia ciudad.

Yo soy de Elda, señores. Ya lo cantaba nuestro insigne cantante Pedrito Rico. Y presumió de ello también nuestro don Emilio Castelar, si bien este nacido en Cádiz. Y ACCI.

La Asociación Contra la Ceguera Internacional lleva desde 2008 viajando a Togo con oftalmólogos, ópticos y voluntarios —muchos de ellos eldenses por nacimiento o adopción— para hacer algo que a nosotros nos parece lo más normal del mundo: que la gente pueda ver. Cataratas operables, gafas graduadas, tracoma tratable. Ceguera evitable. Esa última palabra es la que te machaca el alma: «evitable». No hablamos de maldiciones apocalípticas, hablamos de personas que podrían ver y no ven por falta de medios. Eso tiene solución, y ACCI la impulsa.

¿Por qué me había parecido tan natural elegirlos? Me vino a la cabeza una imagen de mi infancia que no se difumina nunca.

Mi padre trabajaba en una tienda de electrodomésticos. Gracias a eso pudo comprar, a mejor precio y a plazos llevaderos, la primera televisión que llegó a nuestra escalera de vecinos. Nadie lo planeó, pero aquella caja con antena convirtió la salita de casa en un rancho llamado La Ponderosa o en una grada del Bernabéu o del Nou Camp. Los vecinos venían por turnos, se traían sillas, y durante un rato todos compartían el mismo rectángulo luminoso. Los Picapiedra, el telediario, la bruja que movía la punta de la nariz… lo que fuera.

Mis padres abrían la puerta… y ¡adelante!

Ahora entiendo que lo que hacían, en el fondo, era regalar una «nueva visión»del mundo: el «ACCIeso» a una realidad que, para nuesros vecinos, sin aquella pantalla, era de matices tan borrosos como la imaginación.

Eso mismo hace ACCI en Togo: abrir una puerta, encender una luz, devolver a alguien la capacidad de ver su propio mundo. Con instrumental clínico en vez de antenas de cuernos, con gafas en vez de tener que arrimar o alejar las banquetas. Pero el gesto es el mismo.

Cinco Palabras lleva trece años haciendo exactamente eso desde aquí, con palabras. Docenas de causas, docenas de maneras distintas de decir —y escribir— que el otro nos importa. Este abril, la causa es ACCI. Y si has llegado hasta aquí leyendo estas líneas, ya sabes lo que toca.

Acércate (o aléjate, según). Siéntate. Enciende. Intenta mirar más allá

La vista de alguien no tan lejos en el mundo puede depender de ello.

¡Feliz decimotercer aniversario, Cinco Palabras!

LA CAUSA DEL MES DE ABRIL: ACCI Asociación Contra La Ceguera Internacional

CINCO PALABRAS: Mariano Frenillo Poza. Radio Diversiones

Hazte socio/a

Colabora adquiriendo DEL DESASTRE A LA BONDAD


Una respuesta a «PRÓLOGO DE JORGE J. CODINA, escritor»

  1. Clara siempre tuvo un sueño.

    Desde pequeña todos se empeñaron en afirmar que era un ser de luz. Un lastre con el que vivió demasiado tiempo. Ella sonreía, aun a pesar de las adversidades. Siempre presente. Ayudaba, se desvivía.

    Desconocía el motivo exacto por el cual todo se dio. Se preguntaba cuándo empezaron las exigencias.

    Un día conoció al mar y le contó su secreto: no soportaba ser Clara.

    Se quedó a dormir, se quedó a vivir.

    De noche miraba al cielo y pensaba en las veces que imaginó ser dormida mecida por las olas.

    Lo había conseguido. Era real.

Escribe tu relatoCancelar respuesta

Descubre más desde Cinco Palabras

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Salir de la versión móvil