ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE FEBRERO:

La magia de Sabiñánigo se adentra en el corazón de Cinco Palabras con el Mago JANDRO, el Proyecto `CINCO PALABRAS en el cole´ y `Quince grullas de papel´.

Desde la ONG CINCO PALABRAS hemos vivido unos días muy especiales en el Colegio Montecorona de Sabiñánigo. Volver a las aulas, mirar a los ojos del alumnado y sentir su ilusión nos recuerda por qué nació este proyecto.

Nuestra visita tuvo un motivo muy bonito: entregar los premios a los finalistas del I Concurso Escolar de Microrrelatos Cinco Palabras que no pudieron asistir al evento celebrado en Madrid, dentro del Concierto Solidario de PequePelis junto a la Coral Cantoría, donde realizamos la entrega oficial de premios. Poder cerrar ese círculo con ellos, allí, en su colegio, fue profundamente emocionante.

El vídeo que compartimos es solo una pincelada de todo lo vivido en el Colegio Montecorona: emoción, sonrisas, historias naciendo y la certeza de que cuando se confía en la palabra, ocurren cosas hermosas.

Durante este encuentro también hicimos entrega de las cinco palabras regaladas por la actriz Luna Fulgencio, palabras que ya están sembrando historias llenas de creatividad y solidaridad. Con ellas, el alumnado participará en el II Concurso Escolar de Microrrelatos Cinco Palabras, dando continuidad a un proyecto que sigue creciendo.

Este proyecto, «Cinco Palabras en el cole», seguirá viajando por diferentes colegios de toda España, llevando la escritura creativa, la empatía y la solidaridad a niñas y niños que descubren que sus palabras también pueden ayudar a cambiar realidades.

Gracias, Sabiñánigo. Gracias, Monte Corona. Seguimos escribiendo juntos.

Día Internacional de la Paz | Sabiñánigo

Desde CINCO PALABRAS vivimos el Día Internacional de la Paz desde la palabra, la educación y la cultura, sembrando relatos solidarios en las aulas y poniendo la creatividad al servicio de valores como la empatía y la convivencia.

También tuvimos la oportunidad de presentar en la Biblioteca Pública Rosa Regàs de Sabiñánigo el libro `Quince grullas de papel´de Claribel Aránega, una obra cargada de simbolismo, memoria y deseo de paz, en un encuentro muy especial con lectoras y lectores.

El acto contó con una gran acogida y con la presencia de la alcaldesa de Sabiñánigo, Berta Fernández, mostrando el apoyo institucional y personal a la cultura, la educación y los proyectos solidarios de Cinco Palabras.

🕊️✨ Cerramos la presentación de la manera más bonita posible: con un taller de grullas de papel. Niños, niñas, pequeños y mayores se sentaron juntos para crear su propia grulla, doblando papel y también esperanza. Cada grulla fue un gesto de paz, de unión y de compromiso, y entre todas ayudaron a seguir cumpliendo el reto de Cinco Palabras: alcanzar las MIL grullas de papel por la paz.

Gracias a cada mano que dobló, a cada mirada ilusionada y a cada corazón que se sumó. Porque la paz también se construye así, grulla a grulla.

¡Porque creemos que la paz también se escribe, se lee y se comparte! Gracias, Sabiñánigo, por hacerlo posible.

Y como la magia —a veces literal— aparece cuando menos lo esperas

Tuvimos un regalo inesperado y precioso. El magnífico mago Jandro, tras su actuación en el Auditorio La Colina de Sabiñánigo, quiso sumarse de corazón a esta iniciativa solidaria y nos regaló también cinco palabras, demostrando que el arte, la ilusión y la generosidad pueden ir siempre de la mano.

Jandro, uno de los grandes referentes de la magia y el humor en nuestro país, con una trayectoria que va desde El Hormiguero hasta los escenarios internacionales de Penn & Teller: Fool Us, no solo nos dejó asombrados sobre el escenario, sino también con su compromiso humano al querer formar parte de Cinco Palabras.

En la entrevista a Jandro que ha realizado el Diario del Alto Aragón, cuenta que su forma de entender la magia y el humor pasa por no elegir nunca lo fácil. Explica que busca sorprender al público con ideas nuevas, arriesgadas y diferentes, porque cree que eso es lo que se transmite, emociona y deja un buen recuerdo en quien asiste a sus espectáculos.

Habla de su estilo como una magia no convencional, muy cercana y cargada de humor, donde la complicidad con el público es clave. Para Jandro, lo importante no es acumular premios —aunque tiene seis del prestigioso Fool Us de Penn & Teller—, sino seguir creciendo, aprendiendo y divirtiéndose sobre el escenario.

También destaca que, aunque la televisión le ha dado una gran visibilidad tras muchos años en El Hormiguero, el teatro es el lugar donde más verdad encuentra, donde la magia ocurre de forma directa y sincera con el público.

Finalmente, muestra su cariño por actuar en Huesca y en espacios como el Auditorio La Colina de Sabiñánigo, valorando especialmente el público familiar y defendiendo una magia que sorprenda, haga reír y se recuerde con el tiempo.

ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE FEBRERO Y PARTICICPA EN NUESTRO CONCURSO LITERARIO: EL MAGO JANDRO

Las palabras son las siguientes:

  • MENTIRA
  • PAELLA
  • SIESTA
  • OBSOLETO
  • GUSANO

IMPORTANTE: Todos los relatos deben aprobarse antes de publicarse. Si no ves el tuyo publicado, espera a que el equipo lo apruebe.

Invitamos a toda nuestra comunidad a escribir con ellas, a crear, a compartir…
Porque con Cinco Palabras, cuando escribes, ayudas.

NORMAS DE CINCO PALABRAS

Normas de CINCO PALABRAS para escribir un relato solidario:

1-. Extensión máxima 100 palabras.
2-. No se cambiará la posición de las palabras.
3-. No se modificará el género ni el número de las palabras proporcionadas.

*Por favor, revisad ortografía antes de publicarlo.
*Se eliminarán los relatos que no cumplan las normas.

COLABORA con el Calendario Solidario 2026 y el Llavero Mágico de Cheles

El calendario ya está disponible en nuestra página web 👉 Adquiérelo aquí y colabora

 El llavero mágico de Cheles 👉 Adquiérelo aquí y colabora

¡Disfruta del arte solidario!

LA CAUSA DEL MES DE ENERO: ADRIÁN, ASOCIACIÓN AMCME. Infancia que cuidamos hoy, futuro que construimos juntos

PRÓLOGO DE RAQUEL SALMERÓN Secretaria de la ONG CINCO PALABRAS:


FELIZ 2026

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ONG CINCO PALABRAS
LA CAIXA
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NOTA: CINCO PALABRAS se reserva el derecho de la publicación de los relatos. Se eliminarán relatos ofensivos o insultantes hacia cualquier país, pueblo, animal o personal que puedan herir la sensibilidad del lector. Registro de la Propiedad Intelectual Nº 43388/2013 © CINCO PALABRAS. Una vez que el autor escribe su relato en ‘comentarios’, autoriza a CINCO PALABRAS a hacer comunicación pública de las obras que voluntariamente publica en nuestra página web: cincopalabras.com

Para cualquier sugerencia: contacto@cincopalabras.com


55 respuestas a «ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE FEBRERO:»

  1. Lydia Santos Nieto

    María sabía que durante años había vivido en una terrible mentira.
    Ese día decidió preparar una paella, como hacía su madre cada domingo. Pero esa tarde no podía echarse la siesta; aquella mentira la devoraba por dentro y no la dejaba descansar.
    Entonces recordó que su madre guardaba aquellas cartas en una obsoleta caja que pertenecía a su abuela. Releyó un montón de veces aquellas cartas, porque estaba convencida de que revelarían la verdad. Pero lo único que encontró, y que la dejó perpleja, fue un gusano metido en un bote que su madre había guardado con las cartas.

  2. Rosalía Guerrero Jordán

    AMANTES
    Sabe que no me creo la MENTIRA que me cuenta cada domingo cuando viene a mi casa. Aun así, me la suelta, mientras se come la PAELLA que se interpone entre los dos. Yo sonrío como si me la creyera, como si todavía fuera posible evitar este naufragio.
    Después, a la hora de la SIESTA, hacemos el amor y él se queda dormido. Yo recorro con la mirada cada rincón de su cuerpo desnudo, mientras pienso que lo nuestro está OBSOLETO. Entonces, dibujo un agujero de GUSANO en la pared y salto dentro para escapar de él.

  3. Natividad Villar Martínez

    SECRETO DE SUMARIO.
    Cuando estuvimos en el lugar de los hechos todo parecía mentira, la médica titular y yo como capitán jefe de la comandancia, barajamos como única hipótesis, que los allí presentes se encontraban bajo los efectos de un atracón de paella, no estaban inconscientes sino durmiendo una plácida siesta dominguera y que dicha estampa familiar era algo obsoleto en estos tiempos de individualismo, de familias enfrentadas , de seres que arrastran su cuerpo como un gusano a merced de las órdenes de un capital superior. La investigación anda en secreto de sumario, se busca el germen que mantiene esos encuentros familiares dominicales.

  4. luis uriarte montero

    Amigos de regalo
    ———————–
    La mentira de hacer una paella era el pretexto de vernos en el campo y charlar, el reencuentro en verano, amén de las siestas que vendrían después de la sobremesa en nuestro retiro era tentador, un fin de semana aunque fuera en un paraje no demasiado atractivo era nuestro objetivo como amigos, obsoleto era creer que éramos niños, el tiempo no perdona y el gusano que roe la antigua amistad también.

  5. Mañana

    Siempre prometió enseñarme mañana, pero el adverbio fue su única mentira. Ahora preparo la paella de memoria, sin seguir su recetario en blanco.
    Todavía duermo la siesta de cara a la ventana junto a la que ella cocinaba, a sabiendas de que buscar su voz es un deseo obsoleto: el silencio ya ha impregnado la casa. El azafrán guardado en la alacena se ha desmenuzado en polvo. Lo pruebo con el dedo: sabe a gusano, a tiempo, a todo lo que no supimos decirnos cuando aún ardían los sarmientos en el fuego.

  6. ndelaflorruiz

    Una tarde de verano

    Vicenta no podía creer la mentira que estaban intentando colarle. De ninguna de las maneras podía ser paella aquel arroz con cosas que pretendían servirle… ¡A su edad! Así que muy disgustada fue a echarse la siesta al piso de arriba con solo dos mandarinas en el estómago.

    Mientras dormía, por suerte para ella, no pudo escuchar con el obsoleto humor que caracterizaba a su cuñado Mariano, la enésima vez que él contaba con mucho teatro, el soez chiste del gusano aunque nadie le riera las gracias.

  7. WONDERLAND
    ···
    Una niña cuenta la historia de alguien que, siguiendo a un presuroso Conejo Blanco, descubre un país maravilloso.
    Allí conoce al Gato Cheshire, que seduce con su lenguaje ambiguo, atusado de engaño y mentira. También participa en una celebración de NO cumpleaños caótica (como paella sin arroz) junto a un Lirón, que padece siesta intermitente, a una Liebre y a un obsoleto Sombrerero. Y donde un gusano fumador, la Oruga Azul, le muestra una seta con propiedades para calibrar su tamaño…
    – «Alicia, modérate» -piensa la niña entonces.
    – «¡Que le corten la cabeza!» -grita la Reina de Corazones.

  8. Es mentira que no se pueda hacer una paella riquísima en una olla a presión. Mi padre nos la hacía cada domingo y nos encantaba a todos los hermanos. En Cullera usaba un rosco de gas butano y una sartén grande para hacerlo con sus cigalas y todo, pero la que hacía en Madrid en olla a presión le salía también de rechupete. Después me echaba una buena siesta en mi camastro obsoleto y me envolvía entre las sábanas como un gusano de seda antes de ser crisálida. Los sábados nos hacía unos espaguetis con huevos fritos. ¡Papa, te añoro!

  9. Jubilación forzosa

    La mentira salió de su boca, sigilosa, como el depredador que acecha a su presa. Aún no había terminado de engullir la paella, cuando se desparramó sobre el sofá. Se limpió las migas de la papada y nos ilustró con sus hazañas, como si nos narrara un cuento antes de la siesta. Relató cómo, gracias a su misericordia, el galgo viejo, obsoleto ya como compañero de caza, se había librado de ser ajusticiado. El muy gusano, ni siquiera fue capaz de acertarle, cuando se escabulló, veloz y volvió a casa, huyendo despavorido, de su propio amo.

  10. […] el concurso de Cinco palabras, mes de […]

  11. Refranes por Escudero Ramos
    .
    Luisa y Camilo continuaron con la mentira. No tenían prisa por saber la verdad, ni siquiera estaban seguros de querer conocerla. Lo que iban a comer no se puede considerar paella, en todo caso arroz con cosas. ¿Qué cosas? La respuesta daba igual pues lo importante no es la comida sino lo que hay tras ella: una buena siesta.
    «La comida reposada y la cena caminada». Algo que nunca quedará obsoleto, los refranes, la sabiduría de nuestros ancestros.
    Una manzana podrida cría gusano, por eso no dejes para mañana lo que puedas disfrutar hoy: la vida, todo un presente continuo.

  12. ¿POR QUÉ?

    Parece mentira que el recuerdo más nítido que tengo de él sea su paella y la siesta de después en los balancines del porche. Mi padre fue un gran desconocido para mí y, ahora, descifrar el misterio resultaría obsoleto. Piezas de dolor que no sabría cómo recolocar. Sin embargo, un gusano hurga en mi interior: ¿Por qué? Una pregunta o quizá un abismo insondable que la muerte cerró en falso. Siento que ese espacio vacío podría devorarme. Entre mis manos una carta. Su letra. Mi nombre. ¿Una razón que justifique su suicidio? ¿Una disculpa? ¿O un motivo hacia la paz?

  13. […] ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE FEBRERO: […]

  14. Juan Francisco Mencia Murga

    Melodía veraniega
    —¡Parece mentira que estés ahí “tirao”, que vas a romper la colchoneta y la paella sin hacer! —despotricaba la mujer enarbolando la escoba con la que barría el patio de la casa— Tú sigue ahí con la siesta del carnero. ¡Qué suerte la mía!
    —No corras—replicaba el hombre— que no hay que excitarse, que el tiempo lo dan de balde. Lo decía mi padre.
    —¡Obsoleto que eres un obsoleto!
    —¿Viejo yo? ¡Ni la ropa!
    —Uhmm, siempre a rastras que parece un gusano reptil.—explotaba Angustias.
    —¡Total no me queda “na” hasta septiembre, qué tormento!—farfullaba, bostezando, Facundo.

  15. María Montero D

    “BAJO LA MESA”

    En esa casa se aceptó la MENTIRA sin preguntas. Cada domingo, la PAELLA ocupaba el centro de la mesa y hacía creer que todo estaba en su sitio, que el orden podía servirse caliente y repetirse sin consecuencias. Luego llegaba la SIESTA, y con ella el aprendizaje lento: callar, recoger, doblar los manteles, guardar el temblor en el cuerpo. El tiempo volvió aquel rito OBSOLETO, pero no lo desactivó. Bajo la mesa, heredado de madre a hija, seguía creciendo el GUSANO.

  16. Joaquín

    FALSO CULPABLE

    Es mentira que fuera yo quien, en un descuido del cocinero, le echara chorizo a la paella. Yo estaba durmiendo la siesta del borrego, había bebido unas cuantas cervezas. Tengo testigos. Este tribunal obsoleto no tiene competencia para juzgarme, no me vengan con derecho consuetudinario ni con gaitas, ustedes están facultados para decidir sobre pleitos de riego en la huerta valenciana, no sobre la paella canónica. Me están haciendo sentir un miserable, un gusano. No fui yo el del chorizo, y no quiero señalar a nadie, pero el presidente del tribunal también tiene los dedos rojos.

  17. MARIA FELISA EGUIZABAL FERNANDEZ

    ¿Ahí reside lo esencial?

    Es una persona genial, dicharachera, alegre, pero seria a la vez. Recurrente con sus lapidarias frases. Tan inteligente que rara vez la pillas en MENTIRA. Y si en alguna ocasión su renuncio es muy llamativo, lo camufla y desvirtúa con lacónicas citas, sin pestañear siquiera.
    Te hace una PAELLA para una multitud con la misma naturalidad que se echa la SIESTA para que la hagas tú.
    Nada le parece OBSOLETO, y tampoco cree que uno recibe lo que da. Te mordería como el GUSANO de ciempiés si fuera preciso, aunque no te mataría.

  18. Adalir

    El valeroso seiscientos vuela. Mis abuelos, delante. Mi hermano, mis padres, yo, apretujados detrás.

    Mis tres años preguntan:
    -Abuelo, ¿es verdad que la luna camina?
    Sonríe:
    -Nada es verdad ni mentira; depende de tu mirada.

    La luna, mi abuelo, sabios poderosos, caminan descubriendo nuevos ríos, paisajes…

    Mientras él pesca, preparamos la paella.
    Tras comer, llega la siesta.

    Yo no duermo.

    Curiosa, miro el obsoleto cesto de pesca. Un gusano intenta salir, hay decenas.

    Decido: su lugar está en la tierra, cerca del río. Mi mano dibuja un puente de gracia.

    Poderosa, como la luna, como mi abuelo, contemplo su libertad

  19. MARIA ASUNCION MALO GOMEZ

    OLVIDO
    Nos decíamos que todo volvería a ser igual, pero sabíamos que era mentira.
    Paella los jueves, cocido los domingos. Salidas, una vez a mes, al cine y cena en la pizzería. En verano, semana en la playa, hamacas que invitaban a echar la siesta. En Navidad regalos de Papá Noel, comidas y cenas con amigos y familia.
    Todo aquello había quedado obsoleto, nos arrastrábamos cual gusano y al mirarnos éramos conscientes de este nuevo holocausto.

  20. Dante varela
    La sombra que aprende

    El alcalde prometió futuro en la plaza. Mentira supo el camarero al servir la paella del mitin, cargada de banderas y sal. Tras la siesta colectiva, el pueblo despertó con obras fantasmas y facturas. El reloj del ayuntamiento marcaba progreso, pero su latido era obsoleto. Bajo la tarima, un gusano removía la tierra húmeda, paciente. Cuando llovió, brotó una higuera donde enterraron discursos. Sus frutos no alimentaron promesas: dieron sombra. Y la sombra enseñó a votar con memoria. Nadie volvió a aplaudir; aprendieron a leer silencios, presupuestos, grietas, nombres, fechas, y a caminar juntos despacio para no caer nunca más.

  21. Antonio Marqués

    EL PROBLEMA
    Otra mentira, tantas como granos de arroz había en la paella que nos hemos comido. Entro en su dormitorio y veo que no está durmiendo la siesta; en su mano sostiene un móvil obsoleto que intenta ocultar. Me siento en el borde de la cama y él se enrosca como un gusano para que no lo vea. Se lo pido con cariño. Le explico que no podemos tirar por la borda el camino recorrido. Lo comprende, pero se resiste; la ansiedad actúa por él. Lo abrazo y le pregunto que qué problema tiene. «Nomofobia, mamá», responde. Ya lo reconoce.

  22. LO ÚLTIMO QUE SE PIERDE
    Me temo que has dejado de creerte la mentira piadosa de que voy a pilates todas las tardes, igual que yo no me trago que prefieras mi paella a la de tu madre. Aprovecho que duermes la siesta en el sofá para escabullirme, aunque noto tus ojos clavados en mi nuca al salir por la puerta. Pero, terca, me niego a admitir que mi plan haya quedado obsoleto antes de llevarlo a la práctica, y sigo acudiendo a mis clases de magia, con la esperanza de conseguir convertirte en gusano un día de estos.

  23. Anatomía de un desamor

    La MENTIRA empezó cuando dijiste que aún me querías y yo decidí creerte. Intenté sostener lo nuestro como quien vigila una PAELLA, pendiente de que no se queme, removiendo lo justo para disimular el desastre. Después llegó la SIESTA de las conversaciones, ese silencio donde fingíamos descansar mientras todo se enfriaba. Comprendí tarde que lo nuestro era ya OBSOLETO, una costumbre repetida por miedo a vaciar las manos. Cuando revisé los recuerdos, encontré un GUSANO avanzando lento entre las promesas. Lo observé sin apartarlo. Quería saber hasta dónde podía devorar.

  24. Paco Sobrio

    AMOR OBSOLETO
    Escucho, con un interés fingido, los comentarios sobre la película que vio ayer con su amiga Marta, aunque sé que es mentira. Tras finalizar con la paella y el postre, nos acostamos a dormir la siesta en camas separadas. Mientras yo, despierto, pienso que nuestro amor se ha quedado obsoleto y que ella me utiliza como gusano para pescar al pez gordo que realmente le interesa. El lunes, en el trabajo, escuché a mi jefe comentar que fue con su esposa a la misma película, y casualmente fui yo quien le reservó el billete de avión a su mujer.

  25. Manuel González Casaus

    PESADILLA
    Me desperté desorientado y sudoroso. Me vi a mi mismo metido en un ataúd y presidiendo mi propio funeral. Tardé un buen rato en comprender que lo que estaba ocurriendo era MENTIRA. Debía de ser una pesadilla. Siempre me pasa lo mismo después de engullir una suculenta PAELLA, acompañada de una botella de vino blanco. Que necesito una buena SIESTA. Traté de levantarme hacia mi despacho, pues necesitaba buscar el significado de mi sueño. No lo logré, era como si todo mi organismo se hubiera quedado OBSOLETO. Lo que todavía no entiendo es que hace un GUSANO mordisqueándome la nariz.

  26. Valentín Dominguez Pontoriero

    El pulpo cayó en la mentira. El pulpo fue invitado a una fiesta de mariscos en las mejores costas de la única paella que tenían cerca del pueblo. El pulpo se echó una siesta para guardar energías para la noche, un concepto clásico, pero algo obsoleto. El pulpo llegó a la cazuela y se encontró con todos sus amigos: el calamar, las almejas, los caracoles que hace tanto no aparecían, el gusano verde mutante, ¿el gusano verde mutante?

  27. Damián Rotman Cleiman

    REALISMO OBSOLETO

    Fue célebre por la precisión con que describía la mentira de las tradiciones de su pueblo: la paella dominical fotografiada antes de probarla, las sonrisas alineadas para la sobremesa, la siesta convertida en virtud productiva.
    Un día decidió escribir algo verdadero.
    Su nuevo libro hablaba de facturas impagas, cafés recalentados y tardes sin sentido.
    La crítica celebró su valentía, aunque lamentó la pérdida de autenticidad de su realismo ya obsoleto.
    Desde entonces, cuando firma ejemplares antiguos, siente en el estómago la discreta paciencia de un gusano.

  28. María Rita

    HOMBRE OBSOLETO
    Tan acostumbrado está a la mentira que, con encender la lumbre y probarla de sal, se atreve a afirmar ante todos que ha hecho la paella. Cuando llega el momento de recoger y lavar, se echa la siesta y al despertar, opina sobre lo limpia y ordenada que hemos dejado la cocina. Es un hombre obsoleto, más emparentado con los primates que con los hombres de hoy día, un gusano que nunca se transformará en mariposa y que ni siquiera llegará a ser crisálida.

  29. MARÍA SOFÍA ABARCA

    METAMORFOSIS

    Cuando en las noticias informaron el fin del mundo, nos pareció MENTIRA, como uno de esos cuentos que se narran a los niños para asustarlos.
    Preparamos una PAELLA en familia, brindamos y después dormimos una SIESTA. Afuera, el cielo tenía un color rojo intenso. En un momento, escuchamos una trompeta y comenzaron a descender los ángeles.
    Cuando nos asomamos a la ventana, todo quedó, de pronto, OBSOLETO: la tierra como la conocíamos no existía.
    Esperamos nuestro turno regando las plantas y mirando cómo nacía una mariposa: en el jardín, un pequeño GUSANO había hecho su crisálida.

  30. Julia Rubio Ferrer

    ¡¡¡ENHORABUENA!!!

    Debido a la metedura de pata de un amigo en el WhatsApp, él descubrió su mentira. Aun así, continuó saboreando la riquísima paella con su mujer. Al terminar, se encaminaron hacia la habitación del hotel cogidos de la mano. Allí se besaron hasta faltarles el aliento y, abrazados, se echaron una merecida siesta.
    Al despertarse encendió el móvil que olvidó encima de la obsoleta televisión. En un mensaje le confirmaban que su marido había averiguado la fiesta sorpresa por su cumpleaños. No le importaba. Sentía como un gusano en la tripa. Hoy le desvelaría que iba a ser papá.

  31. INNOVACIÓN
    ¿Mentira? Diría que no. Pregunta en la región levantina y te dirán que la paella no lleva algunos ingredientes que el resto añadimos. Según algunos chefs, es cuestión de gustos. Dicen los entendidos que la cocina es muy diversa y lo importante es disfrutar un plato bien elaborado que invite después a una siesta reparadora. Obsoleto ha quedado con la transformación de la nouvelle cuisine, que se siga una receta de manera ortodoxa y nos preparan para encontrar en nuestro plato algún gusano, saltamontes fritos o insectos varios que paliará el hambre más adelante, porque estamos agotando la madre naturaleza.

  32. Alicia Manzanares Jiménez

    PATO MAREADO

    No puedo contarlo. Dirán que es MENTIRA.
    Fui abducido. Oyes bien y ¡pásmate con el motivo!
    Los extraterrestres estaban obsesionados con que les preparara una PAELLA; así como suena. Obviamente se equivocaron conmigo. Yo sólo cocino arroz con cosas.
    Lo que sí pude enseñarles bien fue el valor de la SIESTA. Pensaban que era un hábito humano OBSOLETO, caído en desuso. Di lo mejor de mí para demostrarles lo contrario y… ¡no veas lo rápido que aprendieron!
    ¿Qué si tengo un agujero de GUSANO en el cerebro? Va a ser que sí, pero viajar a través de él es alucinante. A.M.

  33. Maite Vieco Martínez

    Alquiler

    Estoy otra vez envuelta en esta mentira que se repite cada año. Al menos mi hijo comerá paella y conocerá la siesta, digo cuando me permito bromear. No es real, este amor obsoleto y áspero me vacía. A veces me debato entre arrancármelo del vientre y aplastarlo como un gusano, y huir a un mundo en el que la libertad no sea para unos pocos. Pero esta cadena de producción debe seguir. Y sigue.

  34. Paella Indigesta
    Contó una Mentira para ausentarse de una sobremesa insufrible, agravada por la pesadez de una Paella popular demasiado grasienta. El tema de conversación eran las denuncias recibidas por hombres para quedarse con la custodia de sus hijos. Era jueza, y quienes lo sabían la miraban como si tuviera culpa de algo. Se sintió incómoda y decidió irse a echar una Siesta. Encendió su Obsoleto equipo de música. Mozart lo solucionaría todo. Notó que algo se movía por la comisura de los labios. Dio un manotazo para ver caer un diminuto Gusano que se retorcía en el suelo. Despertó de inmediato.
    Singrafista, Febrero 2026

  35. Rafael Blasco López

    Para ti todo, amigo
    Es mentira, lo sé, está con otra. Lo delata su mirada de serpiente. Lleva tiempo engañándome y sigue conmigo, ¿por qué? Es por la paella de los domingos, no hay duda, cada vez me sale mejor. Lo de la siesta en la hamaca del jardín es el remate. Ahí está, como un cacharro obsoleto, meciendo su enorme barriga al sol. ¡Ay! Casi piso un gusano en la hierba. Tranquilo amigo, pronto te zamparás a ese obeso. Mejor olvido lo del cianuro en el gin-tonic, total, los dos son igual de arrastrados.

  36. importantthoughtfully6948d9d7e6

    Mº Teresa Ezker

    MENTIROSO
    Que era mentira todo lo que habíamos vivido juntos, dijo Juan antes de salir de casa y de mi vida para siempre. Hice un repaso de esos años que para él no fueron verdad. Nos conocimos en fiestas de mi pueblo, en una paella popular, él me decía que me daría un beso por cada grano de arroz que había en mi plato. Entre bailes, cantos y risas nos tumbamos en la yerba a echar una siesta abrazados y continuamos alimentando ese amor durante años. Ahora lo ve obsoleto y lo aplasta como a un gusano en la fruta.

  37. Tiferet

    PREGUNTAS

    Cuando mi hijo preguntó si la felicidad era mentira, contesté que era tan real como una paella, el problema era que el vecino solía zamparse el plato entero.
    ─¿Te refieres al señor del chalet con piscina olímpica que duerme la siesta con sus nietas bajo las palmeras?
    Dije que al mismo carcamal obsoleto y él continúo preguntando por la envidia mientras yo me preguntaba de dónde sacaría aquellas preguntas. Esta vez respondí que era un gusano que nos come por dentro, aunque, en realidad, sea lo que viene después de la siesta, cuando descubres que el vecino no tiene nietas.

  38. Francisco Javier Arroyo Miguel

    Amores líquidos.

    Sonaba Papa Levante en el chiringuito de la playa de la Malvarrosa: “ …aunque parezca mentira me pongo colorada cuando me mi…”.No hacía mucho que nos habíamos conocido. En realidad, dos días. En la mesa paella, besos y manitas; en la habitación sexo, siesta, un poco de conversación, sexo… El momento parecía perfecto, pero algo empezaba ya a rechinarme.
    Pronto, el devenir y otra cita más lo hicieron obsoleto. Ahora me pongo acalorada cuando miro las fotos. Qué tío más estúpido. Además el muy gusano ¡estaba casado!. No vuelvo a tocar el Tinder. Bueno…al menos en esta semana.

  39. María Hernández

    CUANDO MIENTEN LOS ESPEJOS
    Sabíamos que era mentira cuando aseguraba que se lo comía todo en el trabajo. Pasaba la comida hurgando en su plato de paella, limitándose a tomar unos pocos granos y algún que otro guisante. Mientras los demás dormíamos la siesta, él se ponía un chándal obsoleto para salir a quemar las calorías psicológicas que había acumulado. Si su hermana lo comparaba con un gusano o un fideo, él no se ofendía, porque seguía viéndose con sobrepeso y la calificaba de obesa, a pesar de ser una auténtica sílfide. En contraposición, el problema era gordo, pero él lo veía flaco.

  40. Lola Sanabria García

    APAPACHAR
    El informe fue devastador. La mentira sobre el inminente fin del mundo alivió la angustia de Susana. Amaba el campo. Alquilarían una casa y se despedirían de la vida con una gran paella. No faltaría el buen vino y el cava. Tampoco una selección de pasteles. Después todos echarían la siesta repartidos por los dormitorios. Cuando ella falleciera el bulo quedaría obsoleto.
    Durante la comida llegó el correo del error médico. El gusano de la deuda por el gasto de despedida asomó la brevedad de un segundo, luego toda la familia celebró a lo grande la buena nueva.

  41. Paloma Sampedro Canet

    El domingo les sorprendió cuando aquel bulo llamó a la puerta y, sin pedir permiso, se coló hasta adentro.
    Se trataba de una burda mentira y no le dieron importancia. Siguieron a sus faenas sin advertir que poco a poco agrandaba. Mientras comían la paella, hizo suyo el primer piso; cuando despertaron de la siesta, ya les había echado de casa.
    Cualquiera de los métodos aplicados a su exterminio resultó obsoleto y siguió creciendo sin parar, hasta que en el reloj dieron las doce y de su interior salió un enorme gusano que uno a uno los devoró a todos.

  42. Paloma Sampedro Canet

    La plaga
    El domingo les sorprendió cuando aquel bulo llamó a la puerta y, sin pedir permiso, se coló hasta adentro.
    Se trataba de una burda mentira y no le dieron importancia. Siguieron a sus faenas sin advertir que poco a poco agrandaba. Mientras comían la paella, hizo suyo el primer piso; cuando despertaron de la siesta, ya les había echado de casa.
    Cualquiera de los métodos aplicados a su exterminio resultó obsoleto y siguió creciendo sin parar, hasta que en el reloj dieron las doce y de su interior salió un enorme gusano que uno a uno los devoró a todos.

  43. Carmen Bonaetxea Sandonís

    TERRUÑO VACÍO
    A pesar del poco tiempo que tenía, decidió coger el desvío y pasar por su pueblo natal.
    Comería en Casa Chiqueta, si es que continuaba abierto. Consultó la web, y sí, atendían de nueve a tres.
    Aparcó el coche y comprobó que era mentira. El local, como muchos, llevaba tiempo cerrado. ¡Adiós a la paella que pensaba comer! Continuó calle arriba con la esperanza de encontrar algo.
    Sin embargo, sólo vio un perro famélico echando la siesta en un cajero obsoleto.
    Miró al cielo. Un cuervo con un gusano en el pico graznó desafiante; ningún forastero le quitaría la comida.

  44. LO QUE CRECE EN SILENCIO
    Sirvió la mentira junto con la paella, como quien adorna la mesa con flores secas. Habló de futuro, de viajes, de la siesta interminable que nos aguardaba en el verano. Yo escuchaba el crepitar del arroz y el zumbido de las moscas en las ventanas, sospechando que algo se consumía ya sin remedio. En la pared colgaba el calendario obsoleto del año en que juramos no engañarnos nunca. Cuando aparté el plato, vi un gusano arrastrándose entre los granos, lento, gordo, blanco. No lo retiré. Comprendí que llevaba meses creciendo en su interior.

  45. LAURA BARRAL MATEO

    HASTA AQUÍ
    —Es mentira que te guste la paella de mi madre. No sé por qué sigues viniendo cada domingo a esta casa donde, según tú, no se puede ni dormir la siesta en condiciones. No te gusta el barrio, no te gustan mis padres, no te gusta la casa… Estoy harta de que me digas que aquí todo está obsoleto y que no soportas tanto ruido… pues, ¿sabes qué? Que no hace falta que vuelvas… ¡estás tardando en largarte! ¡Menudo gusano rastrero estás hecho!
    Aquel día, María por fin se quedó a gusto.

  46. CRISÁLIDA DE DOMINGO
    Mi abuelo decía que la mentira más dañina era la de creerse eterno. Él prefería las verdades tangibles. Juraba que una paella compartida podía iluminar un domingo gris y que, después de una siesta abrazado a la abuela, el mundo le pesaba la mitad. Hoy su sillón, ya obsoleto, es un santuario que la ausencia no ha logrado conquistar. Al recordarlo, su risa me alcanza y comprendo su última lección. La vida —susurraba— es un ciclo de seda, donde incluso el gusano más frágil hila su dolor en silencio para renacer, tarde o temprano, convertido en luz.

  47. Jaime Rojas

    ¿QUERRÁ SEGUIR SIENDO…?

    Públicamente actúa una reconocida y clásica mentira.
    Indefectiblemente el público busca su maestría actoral, la contundencia, la veracidad en la propuesta.
    Versátil, ella siempre engaña a todos…
    Tras bambalinas, el director devora una porción de paella observando como la actriz, improvisa una siesta en el proscenio, tan solo para ver cómo reacciona la audiencia; ¿que es más valioso: la improvisación o su audacia?
    Pero en el fondo, ella está cansada de estos ritos semanales, sumando y alegrando fantasías ajenas.
    Realmente resiente el obsoleto formato de la comedia humana.
    Y ese gusano la devora semanalmente preguntándose si realmente quiere seguir actuando.

  48. Angel Toribio Sevillano

    CUARTO MENGUANTE
    Era mentira que el arroz de la paella estuviese duro, o que no pegase ojo durante la siesta por sus ronquidos, o que su amor por él permaneciese intacto como el primer día. «El amor es como la luna, cuando no crece mengua», escribiría mucho después Jodorowsky, y el suyo hacía tiempo que era un amor obsoleto, tan inútil como un fósil. Él, sin embargo, ajeno al gusano que crecía dentro de la manzana prohibida, la quería tanto como el día que fueron expulsados del paraíso.

  49. Jesús Navarro Lahera

    La asistenta
    Primero se inventó la mentira de que no cocinaba bien, pero tenías que haber visto cómo se ponía cuando preparaba paella. Porque claro, al haberme formado en Valencia era mi especialidad. Ni un grano dejaba. Y luego, mientras yo recogía la casa, a dormir la siesta. Aunque lo más ruin fue que arguyera que el sistema se había quedado obsoleto, y que proponía mi destrucción. Por eso al muy gusano le clavé el tenedor, y no dudé en repetirlo, sin importarme que vayan a fundirme encendida por romper la ley de que un robot no debe matar a un humano.

  50. Diego Angel Ballesteros Martinez

    ANDALUCÍA
    MENTIRA, dijeron algunos, cuando el pueblo volvió a vestirse de verde y blanco. En la plaza, la PAELLA humeaba como una promesa compartida, mientras los mayores hablaban de jornales y ausencias. Después, bajo el sol tibio de febrero, llegó la SIESTA breve, ese pacto humilde contra el cansancio antiguo. Algunos llamaron OBSELETO al sueño de justicia, pero en las fachadas encaladas latía todavía una dignidad obstinada. Y aunque la tierra se sintiera a veces como un GUSANO herido, seguía abriéndose camino entre surcos de memoria y esperanza. Cada 28 de febrero renace la voz colectiva. Que nunca se rinde. Jamás.

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