ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE FEBRERO: SUSANA HARO GIL

¡Damos la bienvenida al mes de febrero!

Este febrero comenzamos con una misión de apoyo y colaboración hacia una mujer excepcional: Conchín Feijóo. Nos gustaría agradecer a Susana Haro, auxiliar de la BPM de Massamagrell, quien nos ha acercado a la historia de Conchín, a través de su compañera Aurora Rapún.

Nuestra presidenta, Mar Olayo, junto con la socia fundadora Elsa Schilling Olayo, tuvieron la oportunidad de visitar Chiva y conocer a Conchín en persona. Durante este encuentro, nos comprometimos a colaborar y ayudarla a través de diversas actividades artísticas que realizaremos este mes.

Susana Haro nos ha compartido de primera mano lo que sucedió durante la DANA en Chiva, brindándonos una perspectiva invaluable sobre la situación que ha enfrentado Conchín. Ella, con un gran corazón, nos ha regalado cinco palabras que inspirarán nuestros relatos solidarios, con el fin de dar visibilidad y apoyo a esta increíble mujer que ha dedicado su vida a ayudar a los demás, y que, lamentablemente, ha perdido todas sus pertenencias y su hogar.

Hemos tenido la oportunidad de leer algunos de los relatos solidarios del alumnado del Colegio Cristo de la Esperanza, dedicados a los damnificados de la DANA.

Invitamos a todos a unirse a nosotros en este esfuerzo, porque cada pequeño gesto cuenta. A través del arte y la solidaridad, podemos marcar la diferencia en la vida de Conchín y tantas otras personas que están pasando por situaciones difíciles.

¡Hagamos de este febrero un mes de esperanza y reconstrucción!

HAZTE SOCIO/A: https://cincopalabras.com/como-hacerse-socio/

LAS PALABRAS DE SUSANA HARO

Las palabras que Susana Haro nos ha regalado son las siguientes:

  • BARRANCO
  • CHIVA
  • DESOLACIÓN
  • JÓVENES
  • HELICÓPTERO

NORMAS DE CINCO PALABRAS

Normas de CINCO PALABRAS para escribir un relato solidario:

1-. Extensión máxima 100 palabras.
2-. No se cambiará la posición de las palabras.
3-. No se modificará el género ni el número de las palabras proporcionadas.

*Por favor, revisad ortografía antes de publicarlo.
*Se eliminarán los relatos que no cumplan las normas.

LA CAUSA DEL MES DE ENERO: AYUDA EN CHIVA

PRÓLOGO DE AURORA RAPÚN


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Además, puedes colaborar para que siga creciendo el proyecto CINCO PALABRAS mediante un donativo realizando una transferencia bancaria a la cuenta corriente de la ONG Cinco Palabras:

NOTA: CINCO PALABRAS se reserva el derecho de la publicación de los relatos. Se eliminarán relatos ofensivos o insultantes hacia cualquier país, pueblo, animal o personal que puedan herir la sensibilidad del lector. Registro de la Propiedad Intelectual Nº 43388/2013 © CINCO PALABRAS. Una vez que el autor escribe su relato en ‘comentarios’, autoriza a CINCO PALABRAS a hacer comunicación pública de las obras que voluntariamente publica en nuestra página web: cincopalabras.com

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26 respuestas a «ESCRIBE TU RELATO DEL MES DE FEBRERO: SUSANA HARO GIL»

  1. […] CINCO PALABRAS DE SUSANA HARO GIL […]

  2. MUÑECA MANCHADA
    Pasé por el BARRANCO camino de CHIVA. El eco de la riada y la desesperación que trajo consigo, seguían presentes. La marca maldita seguía en las paredes dibujando una macabra línea, y la DESOLACIÓN se reflejaba en las caras de la gente. Había una niña en la calle con su muñeca. Había quedado intacta, pero para poder jugar había tenido que mancharla de barro. Los más JÓVENES eran los que aceptaban mejor el horror padecido. Justo entonces, sobrevoló un HELICÓPTERO. Apenas levantó la cabeza. Sabía que pasaría de largo, que se limitaría a tomar fotos y a marcharse sin más.
    Singrafista, Febrero 2025

  3. Galilea

    BUSCÁNDOTE

    Se revuelve sudoroso bajo las sábanas. En un agitado sueño el barranco de su querida Chiva anuncia la desolación de su gente. Se ve corriendo entre escombros y barro buscando desesperadamente la que fue su casa. Ella le estaría esperando sentada en su sillón y, juntos, recordarían los tiempos en que aún eran jóvenes. Así tejían minuciosamente una cercanía indestructible más allá de su enfermedad.
    Un helicóptero en lo alto busca salvar a alguien que permanece atrapado. Es a él mismo a quien están rescatando.
    Se despierta ahogado en llanto. Por siempre, desde aquel día, cada noche, saldría a buscarla.

  4. Pepe Sanchis

    LA GOTA

    Soy una de las miles de millones de gotas que aquella tarde de Octubre caímos sobre el Barranco de Chiva. Pronto se unieron a mí todas las compañeras dispuestas a sembrar de desolación los pueblos que encontràramos a nuestro paso. Al parecer nadie les avisó del peligro. Después del desastre he sabido que fueron los jóvenes voluntarios quienes empezaron la limpieza, porque al día siguiente ni un solo helicóptero volaba sobre el cielo de una València destrozada.

  5. Pepe Sanchis

    LA PRIMERA GOTA

    Soy una de las miles de millones de gotas que aquella tarde de Octubre caímos sobre el Barranco de Chiva. Pronto se unieron a mí todas las compañeras dispuestas a sembrar de desolación por los pueblos que encontràramos a nuestro paso. Al parecer nadie les avisó del peligro. Después del desastre he sabido que fueron los jóvenes voluntarios quienes empezaron la limpieza, porque al días siguiente ni un solo helicóptero volaba sobre el cielo de una València destrozada.

  6. Tempus veritatis por Jose María Escudero Ramos

    Aquella tarde me sentí al borde de un barranco, al filo de un precipicio, como una chiva loca en su pequeño risco.
    Una gran desolación atravesaba todos los poros de mi erizada piel. Un sinfín de emociones: Impotencia, fragilidad, incredulidad, miedo.
    Bajé la mirada y observé a miles de jóvenes cruzando el puente de la solidaridad. Llegaron sin helicóptero alguno. Caminando nada más.
    En ese momento sentí que la frecuencia de toda una región devastada por la sinrazón se elevaba al comprobar que nuestras plegarías obtenían respuestas.
    Nos habéis empujado al abismo pero hemos sacado nuestras alas.
    Llegó nuestra hora.

  7. Rafael Blasco López

    Solidaridad

    El infierno abrió sus puertas en el barranco de Chiva. El cielo ennegreció, un torrente criminal se llevó a doscientas quince almas a su paso más los desaparecidos, miles de vehículos fueron arrastrados como juguetes. La desolación adoptó la forma del barro, ahogando ilusiones y destrozando viviendas y negocios. Un amanecer marrón presagiaba el peor de los futuros. Entonces sucedió el milagro, un río inverso de jóvenes armados con escobas y cubos luchó hasta la extenuación para devolver la ilusión a todos. Un helicóptero grabó las imágenes de oleadas de esperanza cruzando un puente rebautizado como ¡SOLIDARIDAD!

  8. Alicia Manzanares Jiménez

    Cinco Palabras.- BARRO

    Batallaba por convencerse de que estaba soñando; que formaba parte de un aterrador thriller; que abriría los ojos y aquella angustia paralizante desaparecería por completo.
    A trompicones descendía el BARRANCO hasta donde aquel fangoso monstruo lo había arrastrado.
    Tropezó con un cartel semienterrado que con embarradas letras gritaba CHIVA.
    Al miedo, a la impotencia, se unió la DESOLACIÓN de un paraje apocalíptico.
    Entonces los vio. Aquellos JÓVENES le hablaban, pero no entendía. Con exquisito cuidado lo subieron al HELICÓPTERO.
    Dejó de ver, de oír, de sentir…
    Al recobrar la consciencia, la cruda, dolorosa realidad lo devolvió a las oscuras tinieblas. A.M.

  9. BARRIDO
    Sentado sobre una roca en el barranco de Chiva, Don Manolo alzó la mirada para contemplar el cielo plomizo. En cuanto las primeras gotas le mojaron los bigotes, buscó un cobijo seguro, como si su instinto felino le estuviera previniendo de la desolación que se avecinaba. Desde lo alto de un árbol, tras la tormenta, observó a los jóvenes trabajar con ahínco, mientras un helicóptero sobrevolaba la zona devastada como si con sus hélices pudiera barrer el barro y la tristeza.

  10. Calila

    La noticia de la catástrofe me sorprendió cenando. Conocía el barranco de Chiva, porque hace años pasé allí una semana escribiendo un reportaje sobre los torrentes de caudal estacional. Aunque era consciente del peligro de esas calles, nunca imaginé que el agua pudiera alcanzar la altura que ahora veía por televisión. Solo pensaba en una palabra: desolación. Y al día siguiente cuando amainaron algo las crecidas empezaron a llegar voluntarios, miles de jóvenes. Más tarde vi de nuevo las imágenes tomadas desde un helicóptero. Luchaban contra un lodazal sin apenas medios, pero sembraron esperanza humana.

  11. Relato De Juan Francisco Mencía Murga

    Juanín
    II
    Nunca saldría del barranco. Por eso, poco le importó que, hasta en su casa, le dijeran que estaba como una chiva. Pues mira, los virtuosos, su hermano Pepe y Asun, la mayor, fracasaron, los dos. Arrastraron sus vidas a la ruina, a la desolación, Pepe era un borrachín y Asun ya llevaba tres parejas y cinco hijos de no se sabía quién y aun así él siempre fue el malo. Como cosa de jóvenes, se fue voluntario al ejército para irse de la casa y aprendió el oficio: Era mecánico de helicóptero. Y maricón, y a mucha honra.

  12. LLEGA LA AYUDA
    El BARRANCO se inundó de agua. El ataque de H2O sumergió a CHIVA en una ola que arrasó coches, contenedores, casas y habitantes. La furia de las montañas agredió sin contemplación a los sueños de un pueblo ahogado en realidades que no se esperaban. Tras la ola, los jóvenes lloraron sus PÉRDIDAS y el HELICÓPTERO fue testigo de la atrocidad de los elementos. Conchín dedicó años a los demás para que ahora la DANA le arrebatase todo, menos su vida.
    En la distancia, unos pasos resonaron… venían todos esos a los que su corazón y bondad ayudaron.

  13. Jose Maria Diaz Gil

    NO NOS OLVIDEMOS DE VALENCIA NI ALBACETE

    Como cada 29 de Octubre desde hace 10 años, Juan se acerca al barranco del Poyo a rendir homenaje a los muertos y desaparecidos que hubo en Valencia y Albacete.

    En Chiva, un monumento recuerda la catástrofe y los nombres de los fallecidos. A sus pies, ramos de flores y velas encendidas… y grupos de personas llorando abrazados.

    Con la cabeza entre las manos, regresan a su memoria de Juan las caras de desolación de los miles de jóvenes que intentaban limpiar y borrar la catástrofe.

    Un helicóptero sobrevuela el barranco sacando una foto para un breve pie de página.

  14. MARIA FELISA EGUIZABAL FERNANDEZ

    Puerta hacia la esperanza

    Miras, y no ves, por más que te esfuerces, aquel BARRANCO que hasta ayer fue entrañable de tanto convivir con él.
    Es en CHIVA, como en todo el catastrófico territorio, donde se levantan cada mañana acompañados por la DESOLACIÓN. Contemplan el panorama: no saben para donde tirar, a dónde llamar, porque aquellas puertas que confiaban abiertas, tienen “cardenillo”, o están hinchadas de “humedad” y falta de empatía.
    Recuperan la fe en la humanidad cuando acuden, cantando, multitud de JÓVENES con pico y pala, y hatillos con comida. Y, cuando aparece el HELICÓPTEO, ven abierta la puerta de la esperanza.

  15. María Consuelo Orias Gonzalvo

    El profundo bramido

    El barranco, —enfurecido—, arrancó el cartel de la población: Chiva. A un grito, en la negrura, le acompañó otro, y otro, y otro… Mientras la desolación se apoderaba de todos, y de todo, los ojos de un gato brillaban en lo alto de un tejado. Al amanecer, grupos de jóvenes llegaron con cubos, escobas, agua, comida… Ante el lodo, los vecinos y niños con miradas perdidas, intentaban arrastrar alguna sonrisa a sus caras. Pasadas cinco horas el rugir de un helicóptero levantó sus ojos del suelo. Allí, sobre ellos, alguien filmaba. ¿Para qué?

  16. Jose Maria Diaz Gil

    NO NOS OLVIDEMOS DE VALENCIA NI ALBACETE

    Como cada 29 de Octubre desde hace 10 años, Juan se acerca al barranco del Poyo a rendir homenaje a los muertos y desaparecidos que hubo en Valencia y Albacete.

    En Chiva, un monumento recuerda la catástrofe y los nombres de los fallecidos. A sus pies, ramos de flores y velas encendidas… y grupos de personas llorando abrazados.

    Con la cabeza entre las manos, Juan recuerda los rostros de desolación de los miles de jóvenes que intentaban limpiar y borrar la catástrofe.

    Un helicóptero sobrevuela el barranco sacando una foto para un breve pie de página

    (repito de nuevo el relato por una frase mal escrita. Ruego disculpar e ignorar el anterior. Gracias)

  17. EL CIELO NOS INUNDÓ
    Ha bajado a recoger a la niña, vuelve sola de la clase de ballet, pero llueve como nunca hemos visto. El barranco desbordado, arrastra agua y objetos. Se ha detenido a unos metros. Avisa a María para que no deje salir a las niñas. Vuelve extenuado, empapado, asustado y me dice que nunca ha visto Chiva tan inundada. La desolación que se adhiere a la piel, nos deja impotentes. Nos infundieron esperanza los jóvenes que vinieron a ayudar y el helicóptero que no cesaba en la búsqueda, aunque la pérdida de tantas vidas nos ha llenado de dolor y tristeza.

  18. Thays Santos de Fez

    DECADENCIA

    Si algo va mal,
    se debe asumir
    responsabilidad
    y crear unidad.
    Este continuo
    descenso,
    me recuerda
    al barranco
    que transité
    por mirar a otro lado.
    Chiva ha sufrido
    un calvario
    sin acompañamiento
    de quienes más debían
    apoyarnos
    en esta desolación.
    Hasta los más jóvenes
    han barrido portales,
    han recogido mierda,
    y a sus mayores
    han abrazado.
    Sus colegios
    e institutos
    también se han inundado,
    como su infancia
    y adolescencia,
    creando una huella
    imborrable
    en sus recuerdos.
    No volaba ilusión,
    solo desazón,
    ni esperanza,
    solo añoranza.
    No volaba más que la prisa
    de salvar la vida
    que viajara en helicóptero.

  19. Debora

    Señales

    Luego de vagar por horas, perdido, sin rumbo ni esperanzas de encontrar a su mujer, Lucas se detuvo ante el vertiginoso barranco de Chiva, ahora azotado por un torrente implacable. Estaba decidido a saltar al infinito. En medio de la mayor desolación, pensó: «sin Magda a mi lado, ya nada tiene sentido». Sus recuerdos lo llevaron al pasado, cuando ambos eran jóvenes y correteaban por los alrededores de ese lugar, siempre juntos y felices. Fue el estruendo de un helicóptero de rescate lo que lo volvió al presente. «¿Será una señal de Magda?» Sonrió y siguió.

    1. ABANDONO (administrativo)
      A la vera de un barranco
      vi crecer a Chiva,
      a mi familia, a mi gente,
      entre risas y risas,
      sinsabores,
      desolación y preces, más
      así es la vida,
      sueños y pesadillas,
      jóvenes anhelos
      que crecen o palidecen,
      a veces se cumplen y
      en ocasiones mueren.
      La fortuna es un helicóptero,
      mecánica pura, sin vida,
      que ni siente ni padece,
      ahora arriba, abajo ahora,
      lo sabemos y lo aceptamos,
      pero con el abandono,
      -cruel abandono-
      que han padecido mi tierra,
      mi familia, mi gente,
      ¡perdóname, Dios mío!,
      hasta el alma muere.

  20. Mª del Carmen Sánchez Armada

    ESPERANZA

    Los gritos retumbaban sobre la ciudad de CHIVA intentando avisar. El monstruo BARRANCO de la destrucción bajaba enfurecido. Pronto apareció por las calles su lengua marrón despiadada. Solo un parpadeo bastó para convertirse en una ola gigante y arrasar lo que encontró, robándonos todo como el ladrón más desangelado.
    La noche dio paso al día, el día a la noche. El HELICÓPTERO sobrevoló el escenario de la DESOLACIÓN y sin remordimiento alguno allí nos abandonó.
    La soledad era fría. La luz apareció a través del puente, lleno de JÓVENES guerreros provistos de sus mejores almas contra el miedo: el amor.

  21. José Antonio Sobrino

    Aun

  22. Jose Antonio Sobrino

    Aun despierta creyendo escuchar el torrente en que se convirtió el barranco de Chiva, llevando la destrucción y desolación hasta la Albufera.
    Sueña con los ojos de aquéllos jóvenes que encaramados al techo de un coche, justo antes de ser arrastrados por el agua, elevaron la vista al cielo, quien sabe si pidiendo ayuda divina ó buscando un helicóptero salvador que nunca llegó.
    Habia perdido todo menos la vida, quizás por eso albergaba un profundo sentimiento de culpa.
    Difícil mantener la esperanza frente a la impotencia, la desesperación, la tristeza, la ira, y aquella enorme sensación de vacío y soledad.

  23. Chiva descocada
    No te tires del barranco como una chiva descocada. Para combatir la desolación hay que hacer lo opuesto: trepar y trepar. ¡Jóvenes, escuchen! El helicóptero que te alzará del agujero y te aparque justo donde lo necesites no existe. ¡Empieza a trepar!

  24. El anciano se acercó al joven sentado al borde del barranco, que contemplaba una chiva con desolación.

    Aunque no veo muchos jóvenes por aquí, puedo sentir tristeza en tu corazón, le dijo. ¡Mira, a pesar del viento y las piedras, la cabra sigue firme!

    Yo, en cambio, me siento empujado hacia el abismo por manos cobardes, por mentirosos, por envidiosos, por aquellos que humillan y acosan con insultos.

    Pon este aceite en tu espalda. Permite que te empujen; resbalarán con su propia maldad.

    El estruendo de un helicóptero ahogó su última palabra. Al darse la vuelta, el anciano había desaparecido.

  25. ABANDONO (administrativo)
    A la vera de un barranco
    vi crecer a Chiva,
    a mi familia, a mi gente,
    entre risas y risas,
    sinsabores,
    desolación y preces, más
    así es la vida,
    sueños y pesadillas,
    jóvenes anhelos
    que crecen o palidecen,
    a veces se cumplen y
    en ocasiones mueren.
    La fortuna es un helicóptero,
    mecánica pura, sin vida,
    que ni siente ni padece,
    ahora arriba, abajo ahora,
    lo sabemos y lo aceptamos,
    pero con el abandono,
    —cruel abandono—,
    que han padecido mi tierra,
    mi familia, mi gente,
    ¡perdóname, Dios mío!,
    hasta el alma muere.

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