ESCRIBE TU RELATO DE JULIO (II): LA CANTANTE Y ACTRIZ @LuciaGil_Gil NOS DA SUS CINCO PALABRAS

Esta segunda semana del mes de julio nos da las Cinco Palabras  la cantante española Lucía Gil.  Esta madrileña de diecinueve años compagina la canción con sus trabajos como actriz y presentadora de televisión. Se hizo conocida por ganar el concurso de Disney Channel My Camp Rock. Lucía Gil coincidió con nuestra presidenta Mar Olayo en el concierto de Los 40 Sierra ‘Villalba Suena’, y en el medio del backstage nos dijo sus Cinco Palabras:

Espectáculo
Purpurina
Chicle
Esdrújula
Lunar

A la edad de siete años participó en el concurso de Veo veo, ganando tres años consecutivos. Más tarde, grabó un vídeo en el que interpretaba la canción «This Is Me» de Demi Lovato para el concurso My Camp Rock de Disney Channel España. Gracias al concurso, Lucía comenzó su carrera en Disney Channel.

En 2009, comenzó como actriz en la serie de La 1 llamada Gran Reserva. En 2010 se estrenó My Camp Rock 2, en el cual presentó los vídeos de los participantes y fue monitora del campamento junto a otros artistas.

Actualmente se está emitiendo Yo quisiera en el canal Divinity, de lunes a jueves a partir de las 20 horas. En la serie, Lucía interpreta a Lana, una chica aparentemente normal, no demasiado popular, pero que al volver a casa se convierte en una blogger de moda famosa.

En el momento actual (marzo de 2017) trabaja como actriz en el musical de éxito LA LLAMADA que se representa en el Teatro Lara de Madrid , interpretando el papel de SUSANA ROMERO. Este musical lleva casi 4 años en cartel y sigue acumulando magnificas críticas de expertos y público.

Sus últimos éxitos musicales:

2016 «Hasta Que Salga El Sol» Canción junto a la banda Atacados que forma parte del libro con nombre homónimo de la escritora Megan Maxwell
2017 «Taste The Feeling» Canción grabada para la marca Coca Cola
2017 «Cuando Deja De Llover» Parte de la banda sonora del libro Hasta Que Salga El Sol de Megan Maxwell
2017 «No Necesito A Nadie» Parte de la banda sonora del libro Hasta Que Salga el Sol de Megan Maxwell

En el mes de julio de 2017, Cinco Palabras dedicará su causa solidaria a las #COLONIASASEM para niños y niñas con enfermedades neuromusculares.  

Los escritores solidarios de CINCO PALABRAS siguen las siguientes reglas:

No se cambiará género ni número de las palabras propuestas. No se modificará la posición de las mismas.

El relato tendrá una extensión de máximo 100 palabras.(*)

(*) Escribe el relato en esta PÁGINA pinchando DEJA UN COMENTARIO (aparecerán publicados una vez sean aprobados por nuestro equipo de edición) – Al final del mes se recopilarán todos los relatos en un volumen editado en PDF, que se podrá adquirir por un donativo de 5€, destinado a cada causa del mes. Colabora con nosotros y nuestras causas.

Además, puedes colaborar para que siga creciendo el proyecto CINCO PALABRAS mediante un donativo realizando una transferencia bancaria a la cuenta corriente de la Asociación de Escritores Solidarios:

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Titular: CINCO PALABRAS

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NOTA: CINCO PALABRAS se reserva el derecho de la publicación de los relatos. Se eliminarán relatos ofensivos o insultantes hacia cualquier país, pueblo, animal o personal que puedan herir la sensibilidad del lector.

 

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25 pensamientos en “ESCRIBE TU RELATO DE JULIO (II): LA CANTANTE Y ACTRIZ @LuciaGil_Gil NOS DA SUS CINCO PALABRAS”

  1. Opacarse

    El ESPECTÁCULO fugaz de la apariencia extravió (poco a poco) sus destellos, pues no existe PURPURINA que consiga dar brillo auténtico a un sueño cuando muere.

    Estirando como un CHICLE la distancia entre lo que nunca fue y lo que vendría, descartó su vocación, no sin angustia.

    -“Típico en vos, insólito, ridículo”, había dicho su padre -resaltando el acento en cada ESDRÚJULA- ante su confesión:

    -“Quiero ser mago”

    Todavía recuerda, y el LUNAR en el borde de su boca ondula en una mueca indescriptible. Entonces llora, con sus lágrimas únicas, su llanto esdrújulo sin magia ni galera.
    Y desaparece.

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  2. Observé con disgusto el abominable ESPECTÁCULO que la pareja, otra vez, estaba dando en medio de la calle. La PURPURINA con tanto mimo aplicada al escote de la mujer caía sobre su sobrio vestido debido a sus aspavientos mientras él, indiferente, mascaba CHICLE y aflojaba su corbata, esperando turno para replicarla a voz en grito.

    Pensé que existe más de una palabra ESDRÚJULA con la que decirse adiós, ¡márchate, déjame, aléjate, olvídame! pero ninguno la pronunció. Como de costumbre, lo último que ví fue el lunar de ella en su cuello cuando el hombre la atrajo hacia sí para besarla.

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  3. Los asientos del patio de butacas fueron acogiendo al público ávido de espectáculo.
    En el backstage, Adelina finalizaba su sofisticado maquillaje que cubría con purpurina cada centímetro de piel desnuda.
    Embutida en unas mallas de diseño futurista, de un color rosa chicle fosforito, declamaba el texto en un ejercicio de interiorización del personaje.
    Estaba nerviosa, aquella palabra, esdrújula para más inri, se le resistía y temía quedar paralizada en el escenario.
    Thomas le dio la solución:
    -Si lo necesitas, emite un sonido en lugar de pronunciar el nombre, a fin de cuentas la escena se desarrolla en un paisaje lunar.

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  4. El espectáculo de mirar por el gran cañón: abajo el diminuto río serpenteando, del cielo caía purpurina de colores.
    “¡Mola!”, decía el pequeño mientras daba la mano a su abuelo. De repente… ¿Un globo?…
    ¡PUMMM!
    No el que estaba en el cielo anunciando “Fiesta Universal de los Niños” sino un chicle del pequeño. Su abuelo dijo: “¡Córcholis!”
    “Abuelo, ¿y esa palabra?” “¡Expreso sorpresa, es esdrújula!” “Esdrújula siempre me ha gustado, parece como de aquí… de este planeta”
    El niño vivía feliz aquel momento en la colonia lunar. Su corazón palpitando paz y felicidad… “Abuelo, ¿sabes más palabras?” “Ojalá…” RingggRingggRinggg
    ¡Despierta!

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  5. Pablo miraba asombrado el espectáculo, su abuelo sonreía al observarlo. Salió el mago al escenario con su brillante chaqueta de purpurina color verde y de su mágico sombrero salieron dos palomas voladoras que se colocaron sobre los hombros de dos personas sentadas de la primera fila. La mujer del susto se atragantó con el chicle que estaba masticando. El público aplaudía con fervor, el mago llamó seguidamente a sus amigas:
    -Esdrújula! Lunar! vamos, volved a vuestro refugio.
    Las palomas obedientes se perdieron dentro del mágico sombrero.
    Extraños nombres pensó Pablo.

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  6. Empieza el espectáculo, las colonias ASEM han comenzado, este año va de piratas, navegaran en un barco, la purpurina brilla por todas partes, el capitán dos garfios masca un chicle, mientras gruñe a sus subalternos, la pirata Esdrújula se esconde para evitar sus tareas, mientras oculta su lunar de encima de sus labios al tapar su boca para que el capitán no se entere de que está escondida riéndose de su travesura.
    Los niños sueñan y disfrutan con su aventura.

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  7. Antes de que empezará el Espectáculo, me entretuve con la purpurina de aquel bote, casualmente cerca de la purpurina encontré aquel chicle que en el ensayo del día anterior me impidió que pronunciase en medio del espectáculo la palabra esdrújula del diálogo lunar, la parte de mi personaje donde el autor quiso que un como protagonista a un asqueroso chicle que iba narrando su vida y su aventuras con sus colegas lacasitos.
    Desde el escenario, se escuchaban las risas del público y entre candilejas, junto al director encontré un nuevo chicle el cual parecía ser el apuntador de aquella obra

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  8. Nadie sabe ni cómo ni por qué pero el fondo de su imaginación se convirtió en un puro espectáculo. Sin purpurina, sin goteos de pinturas color chicle, sin espejos, sin espacio para la cobardía, tan solo un verso de rima esdrújula rodeado de ideas flotantes que no hacen más que invadir un espacio lunar que nunca pondrá los pies en la tierra.
    Y así, sin saber ni cómo ni por qué, su alma empezó a aplaudir.

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  9. Nos desplazamos a la ciudad extremeña de Mérida
    Representaríamos el nuevo ESPECTÁCULO, nocturno, en un bonito entorno, en el anfiteatro romano. Al aire libre.
    El vestuario era, de raso, color malva, y nuestros rostros maquillados de de PURPURINA brillante. Interpretábamos la obra de teatro El CHICLE.
    Antes de que el público, ocupara, sus asientos; entre cajas el director con énfasis y con ESDRÚJULA, bien subrayada, nos dijo: esta al “máximo” de expectación.
    Fue una noche perfecta. Muy LUNAR, cielo oscuro y cargado de miles de estrellas. Con un público entusiasmado, al finalizar la obra, nos arroparon con enérgicos aplausos.

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  10. Última decisión

    Decepcionado, abandonó el espectáculo, quitó la purpurina de su rostro con la manga de la camisa, y tiró el chicle que le habia desencajado su mandíbula.
    Se encaminó hacia la nada, sintiendo un éxtasis infinito. Esa esdrújula que lo llevaría a la Luna.

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  11. Acertijo 51

    Un espectáculo es
    aunque poca gracia tiene.
    Es, sin dudarlo, el envés
    del devenir que contiene
    todos nuestros abecés.

    La podemos disfrazar
    de purpurina pintando
    su negra imagen, ansiando
    no dejarnos abrazar.

    Como un chicle gigantesco
    nos envuelve con su manto.
    Al son de su infame canto
    danza un bailongo dantesco.

    Con perífrasis esdrújula
    la llamamos y aludimos:
    Tránsito, así le decimos.
    Como perdidos, sin brújula,
    ante su faz nos sentimos

    Su beso deja un lunar
    que nadie quiere lucir.
    Es fácil de colegir
    y fácil de adivinar.

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      1. La Moncloa

        El espectáculo está servido todas las mañanas en la Plaza de las Flores. La Moncloa, lo llaman los más y otros el Congreso. Allí se reúne un grupo de jubilados que pintan de purpurina, unas veces, y de color “pujatatino tirando a morao” otras, lo que cae en sus garras parlamentarias. Todo pasa por su tamiz, lo real y lo inventado y lo estiran como un chicle. Como dice Modesto, son péritos en conversación. Pronuncia peritos como esdrújula, porque tiene más fuerza, digo yo, o porque tiñe de mayor veracidad su afirmación. Desde luego, a quien no tiene lunar se lo pintan.

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  12. La noche a través de la pequeña ventanilla del avión es un auténtico espectáculo.
    Las estrellas parecen purpurina esparcidas por el cielo después de haber explotado un chicle de menta ácida.
    La Luna está tán redonda como una palabra esdrùjula y nos ha dejado una estela lunar que parece que es el camino que quiere que sigamos hoy…

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  13. RENDICIÓN

    Abrí la puerta ante tu insistente llamada y me encontré todo un espectáculo. Vi tu cara cubierta de purpurina de colores bajo aquella peluca rosa chicle, a la vez que me susurrabas con voz suplicante la mágica palabra esdrújula “perdóname”.

    Lograste que mi boca esbozase una sonrisa seguida de una sonora carcajada. Al recobrar la compostura, tras ese ataque de risa incontrolable, había olvidado los motivos que me provocaron toda una noche temblando, ahogándome entre sacudidas por aquel doloroso llanto.

    Cuando te miro solo puedo pensar en los cálidos besos que suavemente depositas en mi cuello, sobre mi ávido lunar.

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  14. Verla franquear las calles, refulgentes y resbaladizas tras la limpieza nocturna, era un espectáculo. Con las mejillas encandiladas, pupilas extraviadas y párpados rebosantes de purpurina, apenas podía mantenerse erguida sobre los descomunales tacones que arrastraba. Aunque el chicle todavía lo controlaba con la destreza de un rumiante, a esas horas ya no lograba articular sus pensamientos, mucho menos pronunciar una esdrújula. Con gran cuidado, como si atravesase una desnivelada superficie lunar, subió las escaleras hasta palpar una puerta que se abrió abruptamente. Una mano le asió el brazo y otra le descargó una violenta bofetada. Había llegado a casa.

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  15. NO ES TAN FIERO EL LEÓN COMO LO PINTAN

    El espectáculo debía continuar, aunque aquel traje decorado con purpurina, fuera lo suficientemente ridículo como para salir corriendo de allí.
    Se fijó en un niño, que le observaba masticando chicle desde su asiento; y aún sintió más vergüenza.
    Tenía que correr, y con un impulso atravesar el aro de fuego colocado en medio de la pista. Si se retrasaba, una palabra esdrújula llegaría disimuladamente hasta sus oídos: “¡Estúpido!” Acompañada por un golpe de látigo contra el suelo.
    Imaginaba, que una noche de fuerte influencia lunar, se comería a ese tipo.
    Lástima que los colmillos del disfraz de león, fueran inofensivos…

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  16. El público aguardaba expectante el comienzo del ESPECTÁCULO mientras caía una fina lluvia de PURPURINA sobre el escenario. Era su primera función como protagonista, y sin poder evitarlo, ligeros temblores de excitación recorrían todo su cuerpo. Fue Héctor quien le ofreció un CHICLE para calmar su ansiedad. También fue él quien le susurró al oído: Bellísima.
    Así, sin más, una sola palabra ESDRÚJULA que pondría su mundo del revés. Ella se enamoró de él. Se enamoró del LUNAR de su sonrisa.-

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  17. TRIPLE SALTO MORTAL Y SIN RED
    “El espectáculo debe continuar” gritó el jefe de pista. Al tiempo que los sanitarios retiraban al hombre bala, que de nuevo había impactado fuera de la colchoneta.
    Julietta, “rabo de pasa” como la llamaban en el circo, escuchó su nombre mientras cubría sus piernas con purpurina. Salió del camerino masticando nerviosamente un chicle. Y mientras ascendía hacia el trapecio, repetía su mantra de relajación: “Esdrújula, esdrújula, esdrújula…” Pero hoy no lograba concentrarse. Al llegar a lo más alto y justo cuando iba a lanzarse observó el lunar de su mano, redondito, marroncito. Y entonces recordó, temblando, que no había tomado su medicación contra la acrofobia.

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  18. “No me esperes a comer” fue su última frase en un patético espectáculo, antes de dar un portazo que hizo temblar los cimientos de la relación.
    Acostumbrada a sus desaires, se quedó pensativa mirando a la puerta, dejó la plancha y se dirigió ufana a su habitación.
    Una hora más tarde, era ella quien, con purpurina en los ojos, carmín sabor a chicle de fresa en los labios y una esdrújula minifalda que coronaba el lunar del muslo derecho, cerraba la puerta con decisión, dejando una nota clavada:
    “Querido, no me esperes a dormir”

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  19. Siempre los mismos aleteos en el estómago, previo a empezar el espectáculo, mientras se untaba la purpurina en la cara y escote. Aquella sensación que odiaba pero a la que estaba enganchada como una droga, masticar chicle era lo que realmente le calmaba, mientras mentalmente repasaba las palabras esdrújulas que no podía olvidar, “obstáculo, utópico, pálida, afónica…” como su vida misma, siendo una mas del reparto, sin sobresalir, sin ser estrella. Aún así era feliz en el momento que activaba su anclaje, aquel lunar en el mentón, ya estaba preparada para salir a escena.

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  20. Sentarse en una terraza puede ser todo un espectáculo.
    Observa la gente que pasa, podrías hacer todo tipo de estudios.
    De ropa: todo se lleva en verano, la moda pasa a un segundo término y los colores son de lo más variopinto, pasando del negro a la más rabiosa purpurina.
    Puedes ser un poco ” bicho ” y ver cómo reacciona la gente al pisar un chicle.
    Puedes ser osado y pedir que te digan una palabra esdrújula ( a ver cuántos saben lo que es ).
    Y, por último, si te aburres, puedes fijarte en cuántos tienen un lunar en la mejilla.

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  21. Letal espectáculo
    -tu mirada-
    el iris
    apuñala
    el horizonte-
    Tu voz
    se hace a mí
    -purpurina
    en carnavales-
    La boca
    -sedienta
    de vos-
    la lengua
    centrifuga
    un chicle
    -se expande
    y reitera
    tu ausencia-
    Esta esdrújula
    -el amor-
    a veces surge
    y siempre
    te marca.
    Polvo lunar
    -pequeño
    misterio
    a tu sombra-

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  22. Y montamos el Espectáculo, parecía todo premeditado y la realidad es que fue pura naturalidad.
    La boa, la Purpurina, el Chicle previo al gran momento todo parecía muy bien organizado y la realidad es que ni siquiera esperaba que me hubiera escrito, que me dijera que bajará. Baja, baja por favor…
    Y comenzó el espectáculo con la palabra Esdrújula “micrófono”. Mientras cantaba se fijo en mis ojos, mi mirada, mi sonrisa, mi Lunar cercano a ella, y como espectáculo bajo el telón y ahora solo queda saber si se volverá a subir.

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  23. Hacia finales de los años cuarenta, Paquito era el mejor amigo de mi padre y un auténtico espectáculo en la calle Ponzano. Siempre fue muy querido por todos en el barrio de Ríos Rosas y no necesitaba purpurina para su actuación. Se valía de una batería, dos cables y un chicle para pegarlos a los polos y al grito de: “¡El hombre eléctrico!”, juntaba los cables y las chispas saltaban hasta las paredes del portal en total oscuridad. El del apodo con esdrújula solo tenía un lunar: ¡Enchufe que veía en el tranvía, enchufe que se llevaba para su colección!

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