ESCRIBE TU RELATO DE ENERO (IV): JUANMA ORTEGA

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Juanma Ortega.

Cuarta Semana: Esta semana nos envia las Cinco Palabras Juanma Ortega, una de las voces clásicas de la radio primero en 40 Principales y después en la Cadena SER. Ahora, conduciendo desde Facebook sus ‘Charlas En Pijama’ que nació de la necesidad de conversar del histórico locutor radiofónico en una solitaria noche, tras un desengaño amoroso.

Insistir
Resiliencia
Crisálida
Mío
Tuyo
Juanma Ortega charló con Mar Olayo y Juan Antonio Tirado del proyecto de Kenia que va realizar Cinco Palabras en marzo. Lo hizo vía Skype desde la sencillez de su hogar, y sin más decorado que su propia cocina.

Audio: https://www.ivoox.com/16226392

Este proyecto de Juanma Ortega, ‘Charlas En Pijama’, ha ido crecido poco a poco. Consiguiendo, cada noche, llenar su casa de personas que filosofan dos veces por semana con él, comentando de forma alegre y desenfadada temas que a todos nos atañen: la felicidad, la soledad, el amor…

Todo con el estilo inconfundible de Juanma y con grandes dosis de buen humor, gracias a las aportaciones de cientos de personas.

Charlas en Pijama se emite en Facebook todos los lunes y los jueves, de 22:30 a 23:30 h (Esp) y conectamos con su señal para irradiarla y puedas escucharla en cualquier parte.

Este mes dedicamos la causa a África Sol Safaris en Johannesburgo que ayuda a niños huérfanos de la favela de Kosmos (NPO) en Hartbeespoort.

AfricaSolSafaris_logo.png

Los escritores solidarios de CINCO PALABRAS siguen las siguientes reglas:

No se cambiará género ni número de las palabras propuestas. No se modificará la posición de las mismas.

El relato tendrá una extensión de máximo 100 palabras.(*)

(*) Escribe el relato en esta PÁGINA pinchando DEJA UN COMENTARIO (aparecerán publicados una vez sean aprobados por nuestro equipo de edición) – Al final del mes se recopilarán todos los relatos en un volumen editado en PDF, que se podrá adquirir por un donativo de 5€, destinado a cada causa del mes. Colabora con nosotros y nuestras causas.

Además, puedes colaborar  para que siga creciendo el proyecto CINCO PALABRAS mediante un donativo realizando una transferencia bancaria a la cuenta corriente de la Asociación de Escritores Solidarios:

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NOTA: CINCO PALABRAS se reserva el derecho de la publicación de los relatos. Se eliminarán relatos ofensivos o insultantes hacia cualquier país, pueblo, animal o personal que puedan herir la sensibilidad del lector.

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28 pensamientos en “ESCRIBE TU RELATO DE ENERO (IV): JUANMA ORTEGA”

  1. Matías XXII

    Morina se inclinó sobre él:
    – Déjame insistir. Todo está previsto. La resiliencia de tu sistema genético nos asegura el éxito. Te mantendré como a una crisálida y renacerás en esplendor. Será un triunfo no sólo mío sino tuyo, sobre todo tuyo. Mañana estaremos en Clarión.
    Matías saltó sobre ella apretándole el cuello con las manos. Morina se zafó golpeándole en el estómago. Matías la soltó y ella desapareció corriendo por el pasillo. Matías, tambaleándose, la buscó sin encontrarla. Un ruido en la cocina le alertó y se acercó sigiloso, apretando en sus manos el atizador de la chimenea.
    De repente la casa quedó totalmente a oscuras.

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  2. Solo existió una Marilyn Monroe

    No había tiempo para Insistir, tampoco tenía que dejarlo pensar, su Resiliencia, su capacidad y su innata adaptación a cualquier medio adverso, lo transformaban en un rival temible. No le daría ventaja para que pudiera convertirse en Crisálida y que me robara lo que más amaba, ¡Salvatore era Mío!
    ―No me mires así Antonella, no es Tuyo, él no tiene dueño, tampoco sabes si es heterosexual.
    No, claro que no lo entendía, estaba rabiosa, Fabio estaba “molto bello” y su asexuada morfología le provocaban horribles celos.
    ―¿Nos vamos chicas? ―entró en el camerino Salvatore convertido en una Marilyn Monroe ¡Espectacular!.

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  3. Llevaba ya un buen rato en aquella charla y no dejaba de pensar en ti.
    El conferenciante no paraba de insistir hablando de esa nueva palabra “resiliencia”, que no es más que la capacidad que tenemos de superar de alguna u otra forma una situación.
    Y es que el dolor agudo es como la crisálida, que en algún momento ha de transformarse.
    Y éste sufrimiento tanto el mío como el tuyo, seguirá ese proceso, y tarde o temprano, llegará a ser algo bello que nos haga recordar solo los buenos momentos.

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  4. Tuve que insistir. Y buscar en el diccionario la palabra resiliencia para saber qué era lo que me habían propuesto.
    Lo más costoso fue darme cuenta de que el futuro estaba en mis manos, que debía ser yo quién propiciara la recuperación de algo que abandoné años atrás: a mí misma.
    Envuelta en una crisálida, protegida de las inclemencias del mundo, tenía que resurgir en otra forma, en otra vida. En algo que no es mío ni tuyo, en alguien que no es la mujer de ahora y que tú conoces.
    Prepárate. Esta soy yo.

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  5. ME HE PERDIDO

    Me he perdido
    entre recuerdos que lleva el viento.
    Cual hojarasca yerma y seca,
    empujada a la deriva.
    Arrastrando tiempo en pasado,
    y caducado.
    Así,
    sólo queda insistir;
    me he perdido.

    El reflejo del espejo,
    me devuelve confusa
    y difusa.
    Desdibujada y
    casi transparente,
    podría diluirme en agua.
    Disolverme,
    ser parte sin estar presente.
    Así,
    sin resiliencia posible,
    mi crisálida muere
    despojada de su empeño.

    Desnuda de mentiras piadosas.
    Vestida de verdades hirientes,
    y perdida.
    Sin línea en el horizonte,
    ni espacio respirable.
    Sin trazos precisos
    ni caminos por andar.
    El mío se queda varado;
    y el tuyo, lo perdí.

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  6. La niebla ha vuelto. No flota liviana sobre la superficie. Cae imponiéndose pesadamente encima de nosotros, asfixiando todo cuanto toca. Se ha instalado sin permiso —como siempre—, con el tedioso afán de insistir en su dominio absoluto; de demostrar su prepotencia. Tendremos que superarla y perseverar, confiando en la resiliencia adquirida de la sabia naturaleza, de experiencias vividas. No todo está perdido. Una crisálida aguarda quiescente entre estas ramas celadas el momento preciso de desplegarse y escapar, ¿la ves? Me evoca un recuerdo, mío y tuyo, doloroso pero libertador, de años atrás… Esta vez también la bruma se disipará.

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  7. DESTINOS OPUESTOS

    No tuve que insistir, ella se adapta a cualquier circunstancia y en cuestión de sentimientos tiene una gran resiliencia, es capaz de aguantar mis golpes, secar sus lágrimas y volver a quererme. Por ello cuando le propuse realizar juntos este último viaje dijo que sí, le conté que sería como una transformación, como si fuésemos una crisálida naciendo a una nueva vida, y le dije –“así todo lo mío será tuyo”.
    Pero algo ha salido mal, ya que no acierto a comprender como es posible que pese a dejar escrito en la nota junto a la pistola -“queremos estar juntos para siempre”- a ella se la llevan en ambulancia al hospital y a mí al tanatorio.

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  8. AL ALBA DE UN NUEVO DÍA

    No quería mi alma
    insistir en la melancolía
    y al alba de un nuevo día
    caminando sin descanso
    paso a paso,
    piedra a piedra
    – otros dirían-
    alimentando mi cuerpo
    con rebajas de ánimo
    y migajas de resiliencia
    con lágrimas y paciencia,
    he pasado,
    de larva a crisálida
    por tenaz, por insistencia.
    En la mitad del camino
    me he perdido tantas veces
    que no puedo recordarlo.
    Al alba de un nuevo día
    todo aprendizaje es mío,
    el último de tus besos
    tan tuyo como tus labios,
    la fuerza que me sostiene
    por haberte amado tanto.

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  9. ¿Dejarás alguna vez de insistir?
    No aguanto más otro “la vida continua” ni tu cacareada teoría de la resilencia. Déjame llevar el duelo a mi manera dure el tiempo que dure. Necesito organizar mi vida y no será partiendo de un “como si no pasara nada” porque no es verdad. En estos momentos me siento tan muerto como la oruga en su crisálida.
    Seguro que tengo que agradecer tus buenas intenciones, no lo dudo, pero entiende que el vacío que me rodea es sólo mío y sinceramente, deseo que el tuyo tarde una eternidad en llamar a tu puerta.

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  10. Insistir una y otra vez en los mismos hechos negativos no nos ayudaba demasiado.
    Un día, decidimos poner en marcha nuestra resiliencia a todas las adversidades pasadas, y nuestros sentimientos hasta entonces escondidos en su crisálida, rompieron íntegramente las barreras autoimpuestas, abriéndose ante nosotros la posibilidad de una nueva vida mucho más placentera.
    Resultó ser un camino más complicado de lo que habíamos imaginado, pero ese recorrido tortuoso nos hizo olvidar lo que nos separaba y encontrar lo que nos unía.
    Lo mío y lo tuyo se fundieron en lo nuestro. Así fue como aprendimos a construir nuestra propia felicidad.

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  11. No por mucho insistir lo voy a aceptar, sencillamente no puedo, no quiero, me duele el alma y no soy capaz. Sólo te pido respeto y un poco de paciencia. Mi capacidad de resiliencia es distinta a la tuya, a la vuestra. No me obligues, no me presiones. Déjame llorar en la seguridad de mi crisálida y asumir los hechos a mi modo. Entonces sólo entonces podré transformar lo mío en tuyo y ambos afrontaremos un futuro incierto con esperanza.

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  12. Acertijo 28

    Qué difícil me lo has puesto
    estimado Juan Manuel.
    Mas, aunque echara la hiel,
    el acertijo compuesto
    descansará en el papel,
    porque si no, no me acuesto.

    Insistir he de insistir
    y hagolo con contundencia.
    Me obliga mi resiliencia
    a pelear y a sufrir,
    armándome de paciencia.

    Cual crisálida se envuelve
    en el papel prisionera
    y en esa cárcel espera.
    Su vida se la devuelve
    una persona cualquiera.

    Juanma, ni es mío ni es tuyo
    lo que el acertijo esconde,
    y es verdad de Perogrullo
    que es de todos. Y concluyo.
    ¡Vamos, Juan Manuel, responde!

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  13. INOCENCIA PERDIDA

    ¡Ya estoy harta! Mi familia no para de insistir para que vuelva a ser la que era. Piensan que, con el tiempo que ha transcurrido desde que todo terminó, mi resiliencia ayudará a abandonar mi cálida crisálida y a reanudar mi vida con normalidad. Mío fue el problema, mía será la decisión para regresar.
    Desconocen cuanto me ha afectado lo tuyo. Jamás sabrán toda la verdad. Les basta con saber que me has hecho perder el curso, lo del corazón quedará entre tú y yo.
    Lo que más me duele es que yo era la alumna y tú el profesor.

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  14. Como será la vida de los creyentes? No puedo creer,siento que mienten la historia.Cada uno cuenta lo que no le afecta,en lo personal y colectivo.Asi lo que conocemos como “verdad” resulta lesionado,cuando entra la duda.Cree el hombre por comodidad o miedo? Creen las sociedades por la misma razon?Para creer resignamos la razón.El dogma cierra el camino lógico: Cuestión de fé? Es asi?Parece una especie de domesticación,a lo largo de las eras.

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  15. El sentido de Insistir, se enlaza con la resiliencia, una resiliencia que hasta en una crisálida, podemos encontrar algún sentimiento mío, que puede estar relacionado con aquel tuyo, el que te persigue desde hace mucho tiempo.
    Me siento afortunado de haber tenido la suerte de experimentar, de una manera ficticia lo que se puede llegar a sentir en el interior de una crisálida. Una experiencia que jamás olvidaré debido a que la primera vez que salí alce el vuelo hacia un nuevo mundo, donde conocería un mundo maravilloso en el que las palabras surcaban el cielo buscando la felicidad infinita.

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  16. No debimos dejar de insistir; de gritar que somos libres y perfectos, igual que ellos.

    Marionetas de sus temores y deseos; nos aferramos a nuestra gran resiliencia, como náufragos en una tormenta incesante.

    Esta crisálida, que debía ser el refugio y cobijo que nos transformara en quienes queríamos ser, nos estrangula el cuerpo y el alma, pues fue hecha a la medida de sus miedos y no de nuestros sueños. Sus manos, invocando un amor que desconocen, la tejieron con hilos de egoísmo y victimismo.

    Me alejaré de este destino, que nunca debió ser el mío, ni tampoco el tuyo.

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  17. Todo lo conseguía a base de insistir, manipular, dominar. No daba tregua a la resiliencia, encadenándola a su crisálida sin permitirle crecer. Ahogándola con su necesidad de poseerla bajo el lema: “Lo mío es mío y lo tuyo es mío”.
    Encerrada bajo llave en su jaula de oro, luchaba por soltar las cuerdas de sus manos atadas, para llegar al ordenador y escribir al mundo: ¡Salvadme!
    Tembló al oir los pasos de aquel monstruo y corrió para esconderse de sus garras.
    Recibió numerosos “me gusta”, tweets y miles de personas compartieron su publicación escribiendo mensajes que nunca llegaría a leer.

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  18. Si es por insistir que no quede. Soy cansina hasta decir basta. …y creo que me quedo corta. Y tengo una resiliencia a prueba de bombas. Pero también soy persona y hay ocasiones en los que necesito un reset y volver a empezar nuevamente y cual crisálida en pleno apogeo hacer acto de aparición y ser todo aquello que siempre quise ser y por lo que llevo tanto tiempo luchando. En lo que lo mio y lo tuyo sea nuestro y podamos hacer un plural donde tengan cabida todo aquello que no puede estar en ningún otro momento ni lugar.
    Nuestro. Vuestro. Me gusta

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  19. Edmundo Dantés había conseguido lanzarse desde lo alto del castillo directo al mar, evitando las rocas que circundaban el recinto. Abajo le esperaba una barca de remos que había construido tiempo atrás el propio abate Faria. Se desató una tormenta pero tras mucho insistir en una misma dirección acabó dando con un barco que le rescató. La resiliencia del futuro Conde fue encomiable pensando en los años que sufrió en aquella prisión. Tras hallar el tesoro del abate, la crisálida se convirtió en mariposa y vivió felizmente junto a la princesa Haydée bajo el lema de “lo mío es tuyo”.

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  20. Resiliencia
    Se tomó tiempo para autoconvencer a su testaruda mollera. No merecía la pena insistir más. Estaba seguro. Recordó las palabras del abogado: «La resiliencia potencia la felicidad, refúgiate en ella y espera. Ese es el secreto del éxito».
    Cual crisálida, esperó paciente, y al cabo (no importaba cuántas veces la había presentado, pero fueron muchas), llegaron los resultados –por fortuna favorables- de la denuncia presentada.
    —El mérito no es mío, sino tuyo —le dijo el funcionario de la oficina del consumidor.

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  21. Resiliencia
    Se tomó tiempo para convencer a su testaruda mollera. No merecía la pena insistir más. Estaba seguro. Recordó las palabras del abogado: «La Resiliencia te ayudará a sobrellevar la situación, refúgiate en ella y espera. Ese es el secreto del éxito».
    Cual crisálida, esperó paciente, y al cabo (no importaba cuántas veces la había presentado, pero fueron muchas), llegaron los resultados –por fortuna favorables- de la denuncia presentada.
    —El mérito no es mío, sino tuyo —le dijo el funcionario de la oficina del consumidor.

    POR FAVOR MAR, PUEDES ANULAR EL ANTERIOR ENVIADO. LO HE CORREGIDO UN POCO, Y NO ME GUSTARÍA QUE SALIEDA DE LA GUISA ANTERIOR. GRACIAS.

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  22. Creía haberlo conseguido, a base de insistir su deseo , por fin, se había cumplido; largos periodos de sombras quedaban atrás.
    Pero, como ella sabía, la vida no es justa por lo que ahora tenía que echar mano a su residencia, él la había abandonado para siempre.
    Se aisló, se envolvió con una crisálida de soledad y abandono, donde su vacío jamás sería colmado. Mas su alma no tenía vocación de solitaria, rompió el capullo donde se refugiaba y, a la luz de la vida le dijo: No hay nada más bello que convertir mío y tuyo en nuestro.

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  23. Después de mucho insistir e intentar comprender de donde salía tanta fuerza, un día me explicó, el motivo o el porqué de su resilencia, porque siempre que se caía, se levantaba. Y entonces me dijo: “cuando tú me echas piedras sumas mi dolor, y yo como una crisálida mariposa me protejo para después de fortalecerme volver a volar, el problema no es mío sino tuyo y suyo, aunque sea yo quien lo sufra, pero decido a que no me veas hundido, y me libero sacándote de mi vida”. Fue entonces cuando se ganó toda mi admiración.

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  24. No se cansaba de INSISTIR, que podía llevar a cabo su propósito. Su RESILENCIA, para salvar esa especie, que en su metamorfosis la CRISALDA saldría, sorprendiendo con sus bellas alas vistosas y ahora es una maravillosa y preciosa mariposa. MIO y TUYO. Seria este gran éxito.

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